Abogado de Karol Salas afirma que hermanos tenían orden judicial para retirar cuerpo de su madre y no lo hicieron
El representante legal de la exalcaldesa aseguró que una jueza había autorizado a los hermanos de Karol Salas a gestionar el retiro de los restos, pero que no ejecutaron esa disposición. También defendió la actuación del Juzgado de Familia.
El abogado de la exalcaldesa de San Carlos, Karol Salas Vargas, cuestionó las actuaciones de algunos de los hermanos de su representada durante la disputa legal por el retiro del cuerpo de su madre, Lidia Vargas Espinoza, quien permaneció durante 18 días en la morgue judicial.
En declaraciones brindadas a Noticias Allan Jara, el abogado, de apellido Carbajal, afirmó que los hermanos de Karol contaban con una orden judicial que les permitía retirar el cuerpo, pero que no procedieron a hacerlo.
Según explicó, ese mismo día Diego Salas Vargas acudió a Casa Presidencial para cuestionar al Poder Judicial, pese a que —según su versión— él mismo había otorgado la autorización necesaria para gestionar el retiro, debido a que contaba con el poder correspondiente.
El jurista defendió además la actuación del juez que resolvió el conflicto y calificó su desempeño como profesional. Añadió que el juzgador cuestionó que el cuerpo de una mujer de 85 años continuara sin recibir sepultura mientras uno de sus hijos realizaba actividades de divulgación pública sobre el caso.
“¿Cómo era posible que su madre estuviera sin enterrar y Diego andaba haciendo campaña y divulgación, aquí en un show mediático, algo que la madre en vida no quiso?”, habría señalado el juez, según relató el abogado.
Disputa por la voluntad de doña Lidia
Carbajal también rechazó la versión de que Karol Salas pretendiera impedir que sus hermanos se despidieran de su madre.
De acuerdo con el abogado, la posición de la exalcaldesa no consistía en evitar que los hijos participaran en las honras fúnebres, sino en procurar que se respetaran las disposiciones que, según sostiene, Lidia Vargas dejó establecidas por escrito mientras estaba con vida.
El conflicto familiar se originó tras el fallecimiento de doña Lidia, ocurrido el 24 de agosto en el Hospital San Carlos. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la Sección de Patología Forense del OIJ, en San Joaquín de Flores, donde permaneció a la espera de que se resolvieran las diferencias entre sus hijos sobre quién tenía la potestad para gestionar su retiro.
La controversia involucró recursos y posiciones contrapuestas entre los hermanos. Mientras un grupo cuestionaba la validez de determinados documentos relacionados con la voluntad de la fallecida, otro defendía que debían cumplirse las disposiciones que, según su versión, ella había dejado por escrito.
Finalmente, una resolución del Juzgado de Familia modificó la potestad para gestionar el retiro del cuerpo y otorgó esa responsabilidad a Ricardo Salas, según informó Diego Salas Vargas.
Con esa decisión, la familia pudo avanzar hacia el traslado de los restos a San Carlos para realizar la velación y el entierro de doña Lidia.
