Alerta en Playa Brasilito por aparición de serpiente marina de vientre amarillo

Hydrophis platurus es la única serpiente marina que habita en Costa Rica; aunque su veneno es altamente tóxico, no es agresiva y los accidentes ocurren casi siempre por manipulación.

Playa Brasilito, Guanacaste.— Un ejemplar de serpiente marina de vientre amarillo fue visto en Playa Brasilito, en Guanacaste, lo que encendió las recomendaciones de precaución entre bañistas y residentes. Se trata de Hydrophis platurus —antes clasificada como Pelamis platurus—, la única especie de serpiente marina que habita en Costa Rica y que se distribuye a lo largo de toda la costa del océano Pacífico.

El animal es fácil de identificar por su contraste bicolor: tiene el lomo completamente negro o marrón oscuro y el vientre de un amarillo encendido. Su cola es clara y presenta un patrón de manchas negras en forma de timón, una adaptación específica para nadar.

Se trata de un reptil pelágico, es decir, vive en mar abierto. Sin embargo, debido a fuertes corrientes, mareas o vientos alisios, es común que algunos ejemplares terminen varados en la arena de playas guanacastecas como Brasilito, Flamingo o Conchal.

En tierra, su movilidad es muy limitada. Al estar totalmente adaptada a la vida acuática, carece de las escamas ventrales anchas que tienen las serpientes terrestres, por lo que se desplaza con mucha dificultad y torpeza.

A pesar de su aspecto inofensivo, las autoridades recomiendan no acercarse. La especie pertenece a la familia Elapidae —la misma de las serpientes coral— y posee un veneno neurotóxico sumamente potente, considerado uno de los más letales del mundo. Además, en Costa Rica no se produce un antiveneno específico para esta especie.

No obstante, no es un animal agresivo. Sus colmillos son muy pequeños y están ubicados en la parte posterior de la boca, por lo que los accidentes ocurren casi exclusivamente cuando las personas intentan agarrarla, pisarla o manipularla sin equipo adecuado.

Ante un avistamiento, la recomendación es clara: bajo ninguna circunstancia tocarla ni intentar devolverla al mar con las manos desnudas. Se debe mantener una distancia segura, alejar a los niños y a las mascotas, y notificar a los guardavidas o al personal del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).

La presencia de esta serpiente en la playa no debe ser motivo de pánico, sino de precaución: se trata de una especie marina que, aunque altamente venenosa, suele llegar a la arena por causas naturales y requiere ser manejada únicamente por personal capacitado.