Cafetaleros costarricenses urgen a recolectores nicaragüenses ante el inicio de la temporada fuerte, pero persisten dudas sobre salarios y requisitos

San José, Costa Rica – El Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) lanzó una campaña para convocar a recolectores de café, especialmente nicaragüenses, de cara a la temporada más intensa de cosecha, que se extiende de octubre a marzo. Sin embargo, la respuesta de los trabajadores nicaragüenses ha sido menor a la esperada, y algunos consultados por este medio cuestionan si las condiciones salariales y los trámites exigidos justifican el traslado.

“Es la temporada más fuerte, la cual se extiende desde octubre hasta marzo. El sector productor de este cultivo insta a quienes estén interesados en trabajar como recolectores a que presenten sus atestados”, informó el ICAFE en un comunicado. La institución recordó que más del 50 % de los recolectores en las fincas provienen de Nicaragua y Panamá, mientras que el resto son costarricenses, aunque este año se ha observado una menor afluencia de trabajadores nicaragüenses.

Los productores, por su parte, deben cumplir con una serie de requisitos para contratar mano de obra migrante: verificar las condiciones físico-sanitarias de los albergues, completar el prerregistro y realizar un pago de 30 dólares por cada persona trabajadora. Para el ingreso desde Nicaragua, se exige carné binacional vigente, pasaporte o permiso vecinal, y enviar la solicitud con al menos ocho días de anticipación. “La planificación debe iniciar antes de que llegue el primer recolector. Si se espera al último momento, aumentan los riesgos y se afecta directamente el trabajo en finca”, advirtió Beatriz Elizondo, coordinadora del ICAFE.

Ronald Peters, integrante de la Junta Directiva del ICAFE, se refirió al llamado para que trabajadores nacionales se sumen a la recolección. “Esto para no estar esperanzados solo en los nicaragüenses, en su mayoría”, señaló. No obstante, la campaña también busca incentivar la participación de costarricenses, especialmente jóvenes y personas desempleadas.

¿Por qué no han llegado en ola los nicaragüenses?

Diversos factores explican la menor llegada de recolectores nicaragüenses. Por un lado, las reformas migratorias impulsadas por el gobierno de Nicaragua endurecieron las penas para quienes salgan del país de forma irregular, lo que ha disuado a muchos trabajadores. Además, las condiciones laborales y salariales en algunas fincas no resultan atractivas: el precio mínimo por cajuela está fijado en 1.165 colones (unos 2,3 dólares), aunque algunas fincas pagan entre 1.500 y 2.000 colones para atraer mano de obra.

“Para nosotros el tema se está convirtiendo en algo trascendental porque cada vez es menos la gente que va al campo y cada vez es más rápida la fecha de maduración del grano”, explicó Christian Chinchilla, gerente de la cooperativa Coopedota. Según Martín Hidalgo, gerente técnico del ICAFE, las pérdidas por falta de mano de obra podrían alcanzar los 60 millones de dólares en la actividad cafetalera.

Los nicaragüenses consultados por este medio coinciden en que, si bien el trabajo en el café es una fuente de ingresos, los costos de viaje, los trámites y los riesgos migratorios hacen que la decisión de venir no sea sencilla. “La cosa es que en la semana me agarraron tres veces y las tres veces tuve que pagar 15 mil por cabeza”, relató un recolector, reflejando los obstáculos que enfrentan en el trayecto.

El ICAFE insiste en que la temporada sigue activa y que las fincas requieren con urgencia más de 33 mil recolectores para cubrir la demanda proyectada. Mientras tanto, los cafetaleros observan con preocupación cómo la cosecha avanza y la mano de obra escasea, dejando pérdidas millonarias y un futuro incierto para uno de los principales motores agrícolas del país.