En la zona norte de Costa Rica, específicamente en áreas como San Carlos, existen serpientes venenosas cuyas mordeduras pueden representar un riesgo para la salud.
Por ser esta una zona rural y como mucha vegetación en algunos sitios abundas las serpientes venenosas. Los trabajares que laboran en los campos se ven expuestos a mordeduras.
En promedio en la Zona Norte 2 a 3 personas son mordidas por serpientes cada mes.
Algunas de las serpientes venenosas más comunes en Costa Rica incluyen:
Bothrops asper (terciopelo o mapaná): Es una serpiente de gran tamaño y la más venenosa de Costa Rica. Se encuentra en bosques, plantaciones y áreas rurale
Ante la presencia de una serpiente terciopelo en el jardín durante la noche, las autoridades de emergencia instan a la población a mantener la calma y seguir un estricto protocolo de seguridad. La recomendación principal es mantener una distancia prudente de al menos dos metros, no intentar tocarla ni matarla, y llamar de inmediato al 9-1-1 para solicitar la intervención del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica.
Pasos para actuar con seguridad:
· Conserve la calma: Los movimientos bruscos pueden asustar a la serpiente y hacer que se defienda o busque un escondite inaccesible.
· Aleje a la familia y mascotas: Saque a los niños y animales domésticos de la zona de inmediato para evitar cualquier accidente.
· No la pierda de vista: Ilumine el área desde una distancia segura para vigilar hacia dónde se desplaza, lo que facilitará la labor de los rescatistas cuando lleguen.
· Evite atacarla: La mayoría de las mordeduras ocurren cuando las personas intentan golpear, atrapar o manipular a la serpiente. Al sentirse amenazada, la terciopelo reaccionará con agresividad para defenderse.
Zona de alto riesgo
En la zona norte de Costa Rica, específicamente en áreas como San Carlos, existen serpientes venenosas cuyas mordeduras pueden representar un riesgo para la salud. Por ser esta una zona rural y con abundante vegetación, las serpientes venenosas son frecuentes. Los trabajadores que laboran en los campos se ven especialmente expuestos. En promedio, en la Zona Norte, entre 2 y 3 personas son mordidas por serpientes cada mes.
La Terciopelo, la más letal
Entre las serpientes venenosas más comunes del país se encuentran la Bothrops asper (conocida como terciopelo, mapaná, Toboba Real, Rabo Amarillo o Tiznada), la Crotalus simus (cascabel) y la Lachesis muta (terciopelo de montaña).
La Bothrops asper es la que mayor cantidad de accidentes o mordeduras causa en el país, superando más del 50% de los accidentes ofídicos en la región centroamericana. Esto se debe a su gran distribución en casi todo el territorio nacional, su capacidad de adaptarse a zonas semi urbanas y urbanas, y porque una sola hembra logra tener hasta 90 crías en un parto.
Comportamiento y características
Esta culebra se distribuye en los bosques húmedos de la vertiente del Caribe, la Zona Norte y el Pacífico central y sur. Es una serpiente de hábitos nocturnos, por lo que pasa la mayor parte del día escondida en raíces de árboles, cuevas, debajo de pisos de madera o piedras, de ahí la importancia de estar alerta.
Las terciopelos llegan a medir entre 1,20 y 1,60 metros, con un máximo registrado de 2,30 metros. Es vital alejarse, ya que si atacan pueden expulsar veneno a una distancia de hasta 1,8 metros. Estas serpientes llegan a vivir hasta 20 años.
Costa Rica posee alrededor de 140 especies de culebras, pero solo 23 son venenosas. En caso de sufrir una mordedura, se debe acudir inmediatamente a un centro médico para recibir el tratamiento antiveneno correspondiente.
