La página Río Cuarto, un cantón para todos publicó fotografías en las que se observa una gran cantidad de basura acumulada en los alrededores de la Laguna de Río Cuarto, aparentemente dejada durante el fin de semana.
Las imágenes generan preocupación entre vecinos y usuarios del sitio, especialmente después de que se suspendiera el cobro de ingreso y se retiraran algunas de las instalaciones y servicios que anteriormente eran administrados en el lugar.
La publicación reavivó el debate sobre la importancia de contar con una administración que garantice la limpieza y el mantenimiento de este atractivo natural.
Precisamente, quienes defendían la eliminación del cobro de ¢2.000 y planteaban que la comunidad podía organizarse para mantener limpia la laguna ahora enfrentan una nueva interrogante: ¿quién se hará cargo de recoger y manejar los residuos que dejan los visitantes?
Mientras tanto, las fotografías muestran el resultado de un fin de semana con visitantes y vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de establecer un mecanismo permanente para garantizar la limpieza, el manejo de residuos y la protección ambiental de la Laguna de Río Cuarto.
La situación también ocurre en medio de las acciones del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), por medio del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), relacionadas con la protección ambiental de este cuerpo de agua.
