Durante la administración del presidente Rodrigo Chaves , los proyectos del Tren Eléctrico hacia la Zona Norte y la construcción de un nuevo aeropuerto en la región no han tenido casi ningún avance por no decir nada, aunque también enfrentan desafíos que han ralentizado su progreso.
El Instituto de Desarrollo Rural (Inder) adquirió en mayo de 2024 una finca de 45,3 hectáreas en Río Frío de Horquetas, Sarapiquí, por un monto de 410,5 millones de cómo es . De este terreno, 16,3 hectáreas fueron transferidas al Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) para el desarrollo del Tren Eléctrico Limonense de Carga (TELCA). Este proyecto busca modernizar la infraestructura ferroviaria, migrando de motores diésel a eléctricos, y mejorar la conexión entre la Gran Área Metropolitana (GAM) y las regiones Huetar Norte y Caribe.
En cuanto al proyecto del aeropuerto en la Zona Norte, que se construiría en Altamira de Aguas Zarcas , la administración actual ha priorizado la planificación y evaluación técnica para garantizar su viabilidad. Sin embargo, hasta la fecha, no se han concretado avances significativos en términos de adquisición de terrenos. La complejidad del proyecto y la necesidad de estudios exhaustivos han contribuido a su estancamiento. Chaves priorizó otros proyectos viales y dejó del lado la construcción del aeropuerto que tanto ha impulsado la Agencia para el Desarrollo de la Zona Norte
Cabe mencionar que implementación del tren eléctrico promete múltiples beneficios para la Zona Norte:
• Impulso Económico: La mejora en la infraestructura de transporte facilitará el comercio y la movilidad, potenciando el desarrollo económico local.
• Desarrollo Comercial: El Inder planea establecer un Polo de Desarrollo en Sarapiquí, vinculado a la nueva estación de trenes, promoviendo el crecimiento económico y el desarrollo rural.
• Sostenibilidad Ambiental: La transición a un sistema ferroviario eléctrico reducirá las emisiones de gases contaminantes, contribuyendo a la protección del medio ambiente.
Mientras el proyecto del tren eléctrico ha mostrado avances tangibles, especialmente con la adquisición de terrenos y la planificación de infraestructura clave, el proyecto del aeropuerto en la Zona Norte permanece en fases preliminares. La administración de Rodrigo ha es enfrenta el desafío de acelerar estos proyectos para impulsar el desarrollo integral de la región.
El proyecto del Tren Eléctrico Limonense de Carga (TELCA), destinado a conectar la Zona Norte y el Caribe de Costa Rica para mejorar el transporte de mercancías, ha experimentado cambios y desafíos que han afectado su avance.
Inicialmente concebido como un tren eléctrico, el proyecto ha sido replanteado debido a consideraciones económicas. El vicepresidente Stephan Brunner anunció que el tren ahora operará bajo un modelo híbrido, combinando locomotoras diésel y eléctricas, para reducir costos asociados a la electrificación completa.
• Planificación de Infraestructura:
Se han definido fases para la implementación del tren, incluyendo la rehabilitación de vías existentes y la construcción de nuevas líneas para conectar áreas estratégicas.
La implementación del TELCA promete:
• Reducción de Costos Logísticos: Un sistema ferroviario eficiente disminuirá los gastos en transporte de mercancías.
• Desarrollo Económico Regional: Mejorará la conectividad de la Zona Norte y el Caribe, fomentando inversiones y generación de empleo.
• Sostenibilidad Ambiental: Aunque se utilizarán locomotoras diésel, se espera una reducción en el consumo de combustible al transportar mayores volúmenes de carga por viaje.
Desafíos y Estancamiento
A pesar de los avances, el proyecto enfrenta desafíos que han ralentizado su progreso:
• Replanteamiento Técnico: La modificación del modelo operativo ha requerido ajustes en los estudios y planes iniciales.
• Financiamiento: La inversión significativa necesaria para el desarrollo completo del proyecto ha sido un obstáculo.
• Procesos Burocráticos: La adquisición de terrenos y permisos ha sido más lenta de lo previsto, afectando el cronograma.