Propuesta busca reducir presas retirando vehículos con más de 20 años de antigüedad y compensando a sus dueños con ?1 millón
San José — Con el objetivo de combatir la creciente congestión vehicular en Costa Rica, una nueva propuesta del expresidente José María Figueres plantea retirar de circulación unos 50.000 vehículos por año, específicamente aquellos con más de 20 años de antigüedad. La iniciativa contempla pagar ?1 millón a los dueños de estos vehículos como incentivo para su entrega voluntaria.
Según datos oficiales, en el año 2000 el país contaba con 632.000 vehículos inscritos, una cifra que hoy supera los 1,8 millones. La red vial, prácticamente sin ampliaciones significativas, ya no da abasto, generando constantes presas que afectan directamente a quienes se movilizan en transporte público y reducen la eficiencia general del país.
El programa propone que los vehículos retirados sean enviados a una compactadora operada por la Asociación de Importadores de Vehículos y Maquinaria (AIVEMA), ubicada en San Ramón de Alajuela. Por cada unidad procesada, AIVEMA aportaría $500 al fondo del programa. Además, se incluiría un aporte adicional mediante una tasa de 12 colones por litro de gasolina y diésel, que se comenzaría a cobrar en caso de una próxima disminución en el precio internacional de los combustibles, para no afectar directamente el bolsillo de los consumidores.
Requisitos para aplicar al programa
El dueño del vehículo debe haber tenido el automóvil a su nombre al menos durante los últimos dos años, y este debe haber pasado satisfactoriamente la inspección técnica vehicular. Se estima que el valor ofrecido (?1 millón) es mayor al que actualmente tienen la mayoría de estos automotores en el mercado, por lo que el programa también representa un beneficio económico para sectores con menos recursos.
Beneficios esperados
- Reducción del congestionamiento vial.
- Mejor movilidad para quienes usan transporte público.
- Disminución de las emisiones contaminantes, al sacar de circulación los vehículos más contaminantes.
- Renovación paulatina del parque vehicular con unidades más modernas y eficientes.
- Estímulo a la economía circular mediante el reciclaje de los autos retirados.
Contexto internacional
La propuesta también toma como referencia ejemplos internacionales, como el caso de Singapur, que ha implementado fuertes restricciones a la antigüedad de los vehículos permitidos y altos costos de permisos para nuevos autos, con el fin de garantizar un tráfico más fluido y una mejor calidad del aire.
Complemento a la mejora del transporte público
Los proponentes subrayan que esta medida no sustituye, sino que complementa los esfuerzos necesarios para transformar el transporte público nacional en un sistema más moderno, cómodo, eficiente y accesible.
Finalmente, se plantea la necesidad de legislar para prohibir la importación de vehículos con más de cinco años de antigüedad, evitando así que se anule el impacto positivo de retirar unidades viejas si continúan ingresando otras similares al país.
La propuesta está en fase de análisis y se abre al diálogo con diferentes sectores, incluyendo autoridades de transporte, ambientales y sociales, para su eventual implementación.
