San José, Costa Rica – La diputada independiente Kattia Cambronero lanzó una fuerte crítica contra el presidente de la República, Rodrigo Chaves, tras la repentina desconvocatoria del proyecto de jornadas laborales 4×3, uno de los temas más polémicos de la actual administración.
Cambronero no se guardó nada y calificó al mandatario como “un verdadero charlatán”, asegurando que el Gobierno demuestra una alarmante falta de seriedad y planificación. Según la legisladora, el Ejecutivo ha usado el proyecto con fines meramente políticos, “engañando a la ciudadanía y a los propios diputados con una falsa promesa de desarrollo y generación de empleo”.
“Este Gobierno no tiene ni la capacidad técnica ni la voluntad política para impulsar un verdadero diálogo nacional. El presidente Chaves no solo ha manejado de forma errática el tema de las jornadas excepcionales, sino que además ha jugado con las expectativas de miles de trabajadores”, declaró Cambronero.
La desconvocatoria de este proyecto, que buscaba permitir jornadas laborales de 12 horas por cuatro días consecutivos a cambio de tres días libres, generó molestia en varios sectores que lo consideraban clave para atraer inversión extranjera y modernizar la legislación laboral. Sin embargo, también enfrentaba un fuerte bloque de oposición sindical y legal, e incluso advertencias de posibles inconstitucionalidades.
Cambronero sostuvo que la forma en que se retiró el expediente del debate legislativo refleja improvisación y falta de respeto por el procedimiento parlamentario, recordando que esta no es la primera vez que el Ejecutivo actúa de forma inconsistente con sus propias prioridades.
“Ni gobierna ni deja gobernar. No hay diálogo ni respeto por el trabajo de la Asamblea Legislativa. La conducción del país se basa en impulsos mediáticos, no en políticas públicas serias ni sostenibles”, agregó la congresista.
La desconvocatoria fue confirmada por el Ministerio de la Presidencia, que alegó la necesidad de “abrir un espacio de diálogo para construir mejores consensos”, lo cual fue interpretado por varios sectores como una maniobra política tras la pérdida de apoyo en el Congreso.
Mientras tanto, los sindicatos celebraron la decisión como una “victoria temporal” frente a lo que consideran un retroceso en los derechos laborales, mientras los sectores empresariales lamentaron lo que describen como “una señal de inseguridad jurídica que aleja la inversión”.
La polémica sobre el 4×3 sigue abierta, pero el tono de las declaraciones de Cambronero deja ver que las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo seguirán escalando en los próximos meses.

