Perros delatan a presuntos cazadores ilegales en zona protegida

Un par de presuntos cazadores ilegales fueron sorprendidos este domingo por la Policía de Fronteras en El Verdum, cantón de La Cruz, Guanacaste, luego de ser delatados por los ladridos de sus propios perros en medio de un operativo de patrullaje preventivo cerca del Refugio Nacional de Vida Silvestre Corredor Fronterizo Norte, en la frontera con Nicaragua.

Los oficiales realizaban labores de control y vigilancia contra delitos como el narcotráfico, tráfico de personas, contrabando y delitos ambientales, cuando escucharon los ladridos persistentes de varios canes, lo que los llevó a internarse en una zona boscosa donde localizaron a dos hombres fuertemente armados.

Al notar la presencia policial, los sospechosos intentaron escapar entre la maleza, ignorando la orden de detenerse, pero fueron rápidamente alcanzados e inmovilizados por los oficiales fronterizos.

Armados y sin permisos

Uno de los detenidos, un nicaragüense residente, de apellido Bermúdez, portaba una escopeta calibre 20 de fabricación rusa, cargada con un cartucho, además de cuatro municiones adicionales, un machete, una lámpara y un pasamontañas, que llevaba puesto en el momento de la captura.

El segundo sujeto fue identificado como un costarricense de apellido Oporta, quien también portaba una escopeta, calibre 16, cargada y con cuatro municiones más, además de un machete y una lámpara similar.

Ninguno de los dos contaba con permiso de portación de armas, por lo que, tras coordinar con la Fiscalía de Upala, los oficiales procedieron a detenerlos y decomisar todo el equipo en su poder, quedando a disposición de las autoridades judiciales para el debido proceso.

Cacería ilegal: delito ambiental en Costa Rica

La cacería de fauna silvestre está prohibida en Costa Rica desde el año 2012, tras la entrada en vigor de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre (Ley 7317). Con esta normativa, el país se convirtió en la primera nación de América Latina en prohibir esta práctica, salvo en casos de subsistencia de pueblos indígenas o control científico autorizado.

Las autoridades recordaron que matar animales silvestres no solo constituye un delito penal, sino que atenta contra el equilibrio ecológico, pone en peligro especies vulnerables y deteriora los ecosistemas protegidos.

El Ministerio de Seguridad Pública reiteró su compromiso con la protección de las áreas fronterizas, e hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad sospechosa relacionada con la cacería ilegal o el tráfico de especies.

La naturaleza costarricense no tiene voz, pero sí defensores. ??????