Durante un operativo de control realizado el pasado domingo en el cruce de El Gaspar y La Aldea, en el distrito de Llanuras del Gaspar, cantón de Sarapiquí, la Policía de Fronteras aprehendió a dos sujetos que transportaban carne de animales silvestres, específicamente guatusa y tepezcuintle.
Los oficiales, destacados en el puesto fronterizo de Delta Costa Rica, realizaban labores preventivas en carretera como parte de su compromiso con la protección de la biodiversidad en la zona norte del país, cuando interceptaron a dos ciudadanos nicaragüenses residentes en el país, de apellidos Valle y Torres.
Al inspeccionar a los sospechosos, los oficiales descubrieron que Valle llevaba una guatusa destazada dentro de un bolso, así como dos proyectiles calibre 22, lo que refuerza las sospechas de cacería ilegal. Por su parte, a Torres se le decomisó un tepezcuintle destazado.
Ambos individuos fueron detenidos y puestos a la orden de la Fiscalía de Sarapiquí, donde podrían enfrentar cargos por cacería ilegal, una actividad prohibida en Costa Rica desde 2012. Ese año, el país se convirtió en pionero en Latinoamérica al establecer una prohibición total de la caza, reafirmando su liderazgo en materia de conservación ambiental.
Además, la Policía de Fronteras dio aviso al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y procedió a la destrucción de los restos de los animales, como se establece en los protocolos para estos casos.
Este nuevo decomiso evidencia la importancia de los controles policiales en zonas fronterizas y el papel clave que desempeñan las autoridades en la protección de la vida silvestre costarricense.

