Cisneros propone reducir salario mínimo para competir con República Dominicana

La diputada oficialista Pilar Cisneros generó controversia este lunes en el Plenario Legislativo al proponer que Costa Rica disminuya su salario mínimo con el fin de mejorar su competitividad internacional, especialmente frente a países como República Dominicana.

“Costa Rica tiene el salario mínimo más alto de América Latina por lejos, y eso nos hace poco competitivos. ¿Por qué? República Dominicana, que está compitiendo con nosotros, tiene un salario mínimo de $241 dólares (?120.500), mientras Costa Rica tiene $675 dólares (?337.500)”, expresó Cisneros en su intervención ante los legisladores.

La propuesta se suma a la ya polémica iniciativa de instaurar las jornadas laborales 4×3 —cuatro días de trabajo por tres de descanso, con jornadas de hasta 12 horas diarias—, una reforma que ha sido señalada por sindicatos y defensores de derechos laborales como un retroceso de casi un siglo en las garantías adquiridas por los trabajadores costarricenses.

Diversas organizaciones sociales y líderes sindicales reaccionaron con preocupación a las declaraciones de la jefa de fracción del oficialismo, advirtiendo que estas ideas socavan derechos laborales fundamentales y promueven una competencia basada en la precarización del empleo.

Para muchos, esta línea de pensamiento representa un intento por alinear a Costa Rica con modelos laborales menos exigentes en términos de protección social, lo que contrasta con la historia del país como referente en derechos laborales en la región.

Desde la oposición también llegaron críticas. Algunos diputados aseguraron que las declaraciones de Cisneros evidencian una visión de desarrollo centrada únicamente en cifras macroeconómicas, dejando de lado el bienestar y la dignidad de los trabajadores.

Mientras tanto, sectores empresariales guardan silencio o apoyan parcialmente las propuestas, argumentando la necesidad de atraer inversión extranjera y reducir costos operativos.

La discusión sobre el salario mínimo y las condiciones laborales promete escalar en las próximas semanas, en medio de un clima tenso entre el Ejecutivo, el Legislativo y las fuerzas sociales.