San José, 9 de julio de 2025. — El Tribunal Penal de San José dictó una sentencia histórica de 14 años de prisión contra el costarricense Martínez Varela, por la explotación sexual, producción de material pornográfico y trata ilegal de una adolescente nicaragüense de 14 años, reclutada mediante redes sociales e ingresada ilegalmente a Costa Rica. La sentencia del pasado 23 de junio culmina una investigación iniciada en agosto de 2023 por la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes, que demostró el uso de plataformas digitales para comercializar el abuso .
- Reclutamiento digital: Martínez Varela contactó a la menor nicaragüense mediante redes sociales, aprovechando su vulnerabilidad. La ingresó ilegalmente a Costa Rica, donde la obligó a producir contenido sexual explícito.
- Explotación comercial: El material fue subido a plataformas digitales para generar ganancias, configurando delitos de trata con fines de explotación sexual y pornografía infantil.
- Pruebas contundentes: La fiscalía comprobó que el acusado almacenaba en su celular fotografías íntimas de la víctima cuando tenía 14 años, evidenciando la posesión de material de abuso sexual infantil .
Contexto regional de la trata
Este caso refleja un patrón alarmante en Centroamérica, donde Nicaragua es un país de origen crítico para víctimas de trata, especialmente mujeres y menores destinadas a explotación sexual y laboral. Costa Rica figura entre los principales destinos, junto con Guatemala, El Salvador, México y Estados Unidos . Datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revelan que:
- 86% de las víctimas nicaragüenses son explotadas sexualmente.
- 80% son reclutadas por amigos, conocidos o familiares, método similar al usado en este caso .
Tabla: Perfil de víctimas de trata en Nicaragua (OIM)
| Característica | Porcentaje |
|---|---|
| Edad (13-19 años) | 70% |
| Explotación sexual | 86% |
| Reclutadas por conocidos | 80% |
| Violencia familiar previa | 100% |
El comisario adjunto de la policía nicaragüense, Felipe Ruiz Mercado, destacó la resiliencia de estas redes: «En cuanto cerramos una casa de masajes ilegal, aparece otra en otro punto de la ciudad» . La investigadora Mónica Moreno Sequeira añadió que los tratantes suelen ser «ricos y poderosos», y que las víctimas, por temor o trauma, rara vez testifican, lo que explica los bajos índices de condenas .
La condena de 14 años sienta un precedente crucial en la judicialización de la trata digital en Centroamérica. Refuerza el trabajo de unidades especializadas como la Fiscalía costarricense y los programas de la OIM, que en Nicaragua brindan asistencia psicosocial y formación profesional a víctimas para su reintegración . Como señaló Brenda de Trinidad, de la OIM: «A pesar de estar aisladas, humilladas y casi muertas, debemos ayudarlas a levantarse… y evitar que esto se repita» .
La sentencia es un rayo de esperanza en la lucha contra las redes de explotación que aprovechan la vulnerabilidad de menores migrantes. Sin embargo, revela la urgencia de reforzar la cooperación transfronteriza y combatir la impunidad financiera de estos delitos, donde la tecnología es tanto arma de los captores como herramienta de la justicia.

