Chaves regresa a San Carlos a “poner piedras”, mientras la carretera sigue en abandono

Hace tres años, el presidente Rodrigo Chaves y su entonces ministro de Transportes, Luis Amador, prometieron a los sancarleños que antes de finalizar este gobierno la tan esperada carretera a San Carlos estaría concluida. Hoy, a tan solo ocho meses de terminar su mandato, Chaves regresa a la Zona Norte, pero no para inaugurar la obra, sino para colocar la primera piedra de una escuela, mientras la vía duerme el sueño de los justos.

La historia se repite. En mayo de este año, Chaves intentó inaugurar el tramo conocido como “Punta Sur”, sin aclarar que aún faltaban más de 80 expropiaciones para poder avanzar. A pesar de que en diciembre de 2022 anunció con bombos y platillos que “de una vez por todas” la carretera estaría lista bajo su administración, lo cierto es que los retrasos y la falta de ejecución han dejado a la población con las mismas promesas de siempre.

La carretera a San Carlos ha sido un símbolo de la desidia política costarricense durante casi cinco décadas. Se han invertido miles de millones de colones, se han aprobado leyes especiales —como la 22.839 que permite obras urgentes en el Humedal La Culebra— y se han realizado decenas de actos protocolarios. Sin embargo, la ruta sigue inconclusa.

La gente de la Zona Norte sigue viajando por una vía insegura y lenta, mientras observa cómo cada gobierno llega con promesas que nunca se cumplen.

Hoy, al igual que hace 50 años, el discurso oficial insiste en que se trata de una “deuda histórica con San Carlos”. La diferencia es que los vecinos ya no creen en anuncios ni en ceremonias de piedras simbólicas. Quieren la carretera funcionando, no más promesas incumplidas.

Medio siglo de mentiras: la carretera a San Carlos sigue siendo promesa incumplida

La historia de la carretera a San Carlos parece escrita en piedra, pero no en asfalto. Desde hace casi 50 años, los sancarleños escuchan las mismas promesas de presidentes y ministros que aseguran, una y otra vez, que “ahora sí” la vía será terminada. Hoy, con Rodrigo Chaves a punto de cerrar su mandato, la historia se repite: otra visita, otra ceremonia simbólica, otra piedra colocada… y la carretera sigue sin concluirse.

La vieja deuda política

El proyecto de la nueva carretera a San Carlos nació en los años setenta como una obra estratégica para conectar la Zona Norte con el Valle Central. Desde entonces, todos los gobiernos la han utilizado como estandarte electoral:

  • En los años 80, Luis Alberto Monge habló de la importancia de la obra, pero apenas se avanzó en planos y diseños.
  • En los 90, José María Figueres prometió que durante su gestión se terminaría el corredor vial, lo que nunca ocurrió.
  • A inicios de los 2000, Miguel Ángel Rodríguez y Abel Pacheco también hicieron compromisos que se quedaron en papel.
  • Óscar Arias en su segundo mandato (2006-2010) anunció que la carretera estaría lista antes de su salida. El resultado fue un puñado de contratos cuestionados y atrasos interminables.
  • Laura Chinchilla se comprometió a que en su administración las obras llegarían a buen puerto. Tampoco lo logró.
  • Luis Guillermo Solís incluso realizó visitas al terreno y reiteró que se trataba de una prioridad nacional. La vía no avanzó más allá de trámites y expropiaciones a medias.
  • Carlos Alvarado aseguró en 2018 que bajo su mandato se retomaría con fuerza el proyecto. Su promesa quedó en la lista de pendientes que heredó a Rodrigo Chaves.

Las mentiras de Chaves

Rodrigo Chaves no ha sido la excepción. En diciembre de 2022, junto al entonces ministro de Obras Públicas y Transportes, Luis Amador, aseguró que su gobierno sí cumpliría lo que otros no pudieron. Prometió que antes de 2026 la carretera estaría concluida y que impulsaría un proyecto desde el Ejecutivo para terminarla “de una vez por todas”.

La realidad lo desmiente:

  • En mayo de 2025 intentó inaugurar el tramo de la Punta Sur, pero omitió informar que aún faltaban más de 80 expropiaciones.
  • Hoy, en septiembre de 2025, a solo 8 meses de dejar el poder, regresa a San Carlos no para cortar cintas de la carretera, sino para poner la primera piedra de una escuela. La obra que prometió como histórica sigue siendo una deuda.
  • Pese a insistir en que “ya estaban listos los recursos”, lo cierto es que todavía se requieren 133 expropiaciones en la Punta Sur y 21 en el tramo central, según admiten los mismos legisladores.

Un patrón de engaños

Cada administración ha repetido la misma narrativa: la carretera es “urgente”, “vital para el desarrollo de la Zona Norte”, “una deuda histórica”. Sin embargo, el patrón es siempre el mismo: promesas al inicio de gobierno, visitas protocolarias con fotos, anuncios de leyes o préstamos millonarios, y finalmente, excusas cuando termina el mandato.

El caso de Chaves resulta aún más cuestionable porque llegó al poder con la bandera del “ya no más politiquería”, asegurando que no caería en las viejas prácticas. Hoy, con actos simbólicos y discursos repetidos, su gobierno se suma a la lista de los que le fallaron a San Carlos.

Mientras tanto, la carretera sigue inconclusa, los vecinos continúan viajando en condiciones precarias, y la Zona Norte permanece atrapada en el círculo vicioso de medio siglo de engaños.