San José. Lo que en los pasillos políticos se describe como una “mordida” o un “cariñito” para Federico Cruz Saravanja, conocido entre sus amigos como Choreco y uno de los consejeros más influyentes del presidente Rodrigo Chaves, es la acusación que tiene hoy al mandatario frente a un hecho sin precedentes: decidir si pierde o no su inmunidad en medio de un proceso judicial por presunta concusión vinculada a fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
La Asamblea Legislativa se apresta este lunes a votar si levanta el fuero constitucional del mandatario, una decisión que marcaría la historia política del país, pues en 75 años de vigencia de la actual Carta Magna nunca un presidente en ejercicio había enfrentado semejante escenario.
El hombre detrás de la estrategia presidencial
Cruz Saravanja, nacido en San José el 20 de setiembre de 1973, cuenta con más de 20 años de experiencia en publicidad y comunicación política. Fue uno de los principales estrategas de la campaña que llevó a Chaves a la presidencia en 2022 y desde entonces se convirtió en su consejero cercano.
Su trayectoria en política comenzó en Honduras en 2008, al dirigir la campaña de un candidato a la alcaldía de San Pedro Sula. Posteriormente, trabajó con figuras del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), entre ellas el expresidente Rafael Ángel Calderón durante el juicio Caja-Fischel, así como en campañas de Luis Fishman, Rodolfo Piza y Rodolfo Hernández. Incluso, asesoró al aspirante presidencial nicaragüense Arturo Cruz.
En la campaña de Chaves, contratada formalmente el 5 de octubre de 2021, Cruz aplicó técnicas de mercadeo político para conectar al entonces candidato con sectores rurales y costeros golpeados por la crisis económica. Según expuso en la Cumbre Iberoamericana de Comunicación Política en Quito (2022), la clave fue transmitir un “mensaje emotivo” contra la corrupción y el costo de vida.
“El voto no es racional, el voto es 100% emotivo”, aseguró entonces, al explicar cómo lograron reposicionar la candidatura de Chaves pese a las denuncias de acoso sexual en su contra.
Los votos en la Asamblea
El reglamento legislativo exige una mayoría calificada de 38 votos para despojar al mandatario de su inmunidad. Según un conteo preliminar:
- Liberación Nacional (PLN), Liberal Progresista (PLP) y Frente Amplio (FA) se inclinan a votar a favor.
- Unidad Social Cristiana (PUSC) muestra división interna. Algunos legisladores insisten en que debe esclarecerse el caso; otros advierten que podría desestabilizarse el país.
- Progreso Social Democrático (PPSD), la bancada oficialista, cierra filas en defensa del presidente, aunque al menos un diputado aún no confirma su presencia.
- Independientes podrían inclinar la balanza.
Ausencias estratégicas
Al menos cuatro legisladores se ausentarán de la sesión de este lunes por permisos o viajes oficiales, lo que aumenta la incertidumbre. La oposición calcula que podría alcanzar los 38 votos, aunque reconoce que la disciplina de la bancada oficialista y las posibles abstenciones hacen incierto el resultado.
Escenario decisivo
Si la Asamblea levanta la inmunidad, la Fiscalía quedará habilitada para acusar formalmente a Chaves y llevarlo a juicio. De lo contrario, el caso quedará congelado hasta 2026.
Mientras tanto, grupos de simpatizantes y opositores del presidente se preparan para manifestarse en las afueras del Congreso, en una jornada que se anticipa como una de las más tensas en la historia reciente de Costa Rica.

