La “cocaína rosa”: la droga sintética para las fiestas con efectos impredecibles

San José, 3 de octubre de 2025 — El auge de las drogas de diseño en el ámbito nocturno ha puesto al tusi, conocido popularmente como “cocaína rosa”, en el centro de las alertas sanitarias. Su creciente consumo entre adolescentes y jóvenes encendió la preocupación de toxicólogos y psiquiatras, quienes advierten que la mezcla de sustancias que la componen puede desencadenar consecuencias graves, incluso mortales.

Aunque su denominación induce a pensar que contiene cocaína, especialistas aclaran que en realidad se trata de un cóctel de drogas sintéticas que se presenta en forma de polvo rosado gracias al agregado de colorantes. Según estudios recientes, la sustancia puede incluir ketamina, éxtasis, LSD, anfetaminas e incluso derivados de metanfetaminas, sin una fórmula definida.

“No existe un estándar de pureza. Lo que una persona consume como tusi puede ser radicalmente distinto a lo que otro recibió bajo el mismo nombre”, explicó el médico toxicólogo Carlos Damin, de la Universidad de Buenos Aires.

El atractivo del tusi radica en que genera euforia, excitación y efectos alucinógenos, lo que lo convierte en una droga habitual en fiestas electrónicas y discotecas. Sin embargo, su consumo nasal —forma más extendida— acelera la absorción en el organismo, lo que aumenta tanto la intensidad como los riesgos.

Entre las principales complicaciones descritas figuran arritmias, hipertensión, fallas respiratorias, convulsiones y paros cardíacos. En casos extremos puede producir coma y muerte.

Francisco Dadic, director de la Fundación Iberoamericana de Salud Pública, advierte que el fenómeno se agrava por la práctica del policonsumo: “Muchos jóvenes combinan el tusi con alcohol u otras drogas, lo que potencia los efectos adversos y eleva la probabilidad de un desenlace fatal”.

El crecimiento de esta droga en Argentina, Costa Rica y otros países latinoamericanos sigue la tendencia global de expansión de los estimulantes sintéticos. Para los especialistas, el desafío no solo radica en sus consecuencias inmediatas, sino en la dificultad de prevenir riesgos en un mercado donde cada dosis es distinta a la anterior.

Por : Infobae