Candidata del PPSO defiende su fe y asegura que seguirá liderando con valores y principios
San José. – La candidata presidencial del Partido Pueblo Soberano (PPSO) reafirmó este viernes que profesar su fe “no es un delito” y que, lejos de ocultarla, continuará ejerciendo su liderazgo político basado en valores y principios.
La aspirante reaccionó a críticas recientes que cuestionaron su asistencia a actividades religiosas, entre ellas la participación en misa junto a su familia. Según dijo, ese gesto representa un acto de gratitud y no debe interpretarse como una falta a la laicidad del Estado.
“Ir a misa con mi familia es un acto de agradecimiento y de fortaleza espiritual. No voy a esconder mis creencias porque algunos sectores de la vieja política pretendan atacarme por eso”, manifestó.
La candidata subrayó que su fe forma parte de su vida personal y que, en el ejercicio político, se ha comprometido a liderar con ética, transparencia y principios que, según explicó, son indispensables para recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.
Asimismo, señaló que los ataques recibidos reflejan un estilo de confrontación que ya no conecta con la ciudadanía.
“Costa Rica necesita propuestas y soluciones, no persecución ni intolerancia hacia las convicciones personales de quienes buscamos servirle al país”, afirmó.
Desde su perspectiva, la política debe ser un espacio plural donde se respeten las diferentes creencias, pero donde también se reconozca que los valores pueden ser un pilar en la construcción de un proyecto nacional.
La dirigencia del PPSO respaldó a su candidata, insistiendo en que su liderazgo refleja un compromiso con la familia, la honestidad y la defensa de principios fundamentales para la sociedad costarricense.

