“Chaves no puede ni aguanta debatir con mujeres por misógino” dice diputada

La diputada del Frente Amplio, Rocío Alfaro, abrió la crítica que cayó como dardo directo al presidente Rodrigo Chaves. Dijo que el mandatario “simplemente no puede debatir cuando enfrente tiene mujeres”.

“El circo lo monta él cuando irrespeta al primer Poder de la República. Y, por supuesto, creo que lo incomoda tener que enfrentar a mujeres… para él, las mujeres de este país con responsabilidades pareciera que no somos dignas de su respeto”, lanzó Alfaro, dejando claro que el presidente no solo evade preguntas, sino también a quienes las formulan.

Y la escena que siguió pareció confirmarlo. La sesión destinada a que Chaves respondiera por 15 denuncias de presunta beligerancia política terminó convertida en una función más de su ya conocido espectáculo: entrar, acusar, indignarse… y escapar antes del momento incómodo.

Acompañado de su abogado y candidato a diputado, José Miguel Villalobos, Chaves llegó a la Comisión Legislativa arropado por su tropa oficialista: Pilar Cisneros, Paola Nájera, Alexander Barrantes, Manuel Morales, Ada Acuña y Waldo Agüero. Los comisionados Alejandra Larios (PLN), Rocío Alfaro (FA) y Daniel Vargas aguardaban para la parte clave: las preguntas.

Pero, como ya es rutina en estos episodios, la sesión comenzó con una pelea por el tiempo asignado a la defensa. Superado el forcejeo, Chaves dedicó 45 minutos a un monólogo cargado de reproches contra la oposición, el TSE y el Poder Judicial. Villalobos acompañó con su propio discurso.

Y al llegar el momento de las preguntas… se cayó el telón.

El presidente se levantó sin esperar el cierre formal y abandonó el salón junto con su abogado, seguido sin cuestionamientos por los diputados oficialistas. Nada de debate. Nada de rendición de cuentas. Nada de enfrentar a las mujeres que integran la comisión. Otra salida estratégica.

La plaza: donde sí aguanta (porque no le preguntan nada)

A pocos metros, en la Plaza de la Democracia, lo esperaba un público mucho más cómodo: simpatizantes convocados por la diputada Pilar Cisneros. Con banderas y vítores, recibieron al presidente, quien subió a una tarima improvisada para continuar con su repertorio de ataques políticos, esta vez sin riesgo de interrogatorios.

Consultado por Noticias Columbia sobre su retirada exprés, Chaves respondió con su ya habitual tono despectivo:

“Porque eso sería darle más ritmo al combo, a la cumbia, a la payasada que montó Alejandra Larios y Rocío Alfaro”.

Así, mientras acusa de circo a quienes intentan fiscalizarlo, el presidente corre a montarse en tarimas improvisadas donde nadie le cuestiona nada.

Una cosa es clara: Chaves puede con discursos, puede con monólogos, puede con multitudes…

Pero cuando se trata de debatir con mujeres, simplemente no aguanta.