Fiscal dice que rechazó “tamalito” y reuniones de quienes quieren doblarle el brazo

Fiscal general revela que rechazó “tamalito” y reuniones privadas: asegura que presiones vienen de quienes quieren doblarle el brazo

El fiscal general, Carlo Díaz, abrió la caja de Pandora sobre las presiones políticas que —según afirmó— ha enfrentado desde que asumió su cargo en 2022. En entrevista con Sala de Redacción de Noticias Columbia, el jerarca aseguró que ha declinado dos invitaciones que consideró inapropiadas: una, para asistir a un “tamalito” en diciembre de 2022; y otra, para sostener una reunión privada el año pasado, supuestamente con miras a “firmar una paz”.

Díaz relató que estas insinuaciones provienen de figuras del Poder Ejecutivo, aunque evitó dar nombres. Explicó que la primera invitación llegó cuando apenas iniciaba en el cargo, y que la rechazó de inmediato por tratarse de una cita en una casa privada: “Yo no voy a casas de políticos”, subrayó.

La segunda oferta, según relató, fue aún más insistente. “Me pidieron reunirnos para ‘firmar una paz’, y se repitió el ofrecimiento días después. Yo les dije que no tenía nada que pactar ni que debía negociar. Decliné ambas veces”, afirmó.

El fiscal también abordó las críticas que ha recibido por asuntos personales, como la relación sentimental con una funcionaria de la institución —que no reportó a la Corte Plena y por la cual fue amonestado— y la protesta frente a la Fiscalía General, en marzo pasado, a la que asistió el presidente Rodrigo Chaves. Para Díaz, esas manifestaciones no son espontáneas.

“Pregúntense quién organizó la marcha, quién la promocionó, quién decía ‘acompáñenos’. Y pregúntense por qué. Yo lo digo claramente: porque no he cedido a la corrupción, porque no acepté un tamalito, porque no acepté reuniones privadas en casas. Yo no permito eso”, aseguró.

Díaz se ha convertido en blanco constante de cuestionamientos del Ejecutivo, especialmente por el avance de casos sensibles como Parque Viva, “Barrenador”, “BCIE cariñitos”, y la investigación sobre el financiamiento de la campaña del Partido Progreso Social Democrático. El presidente Chaves insiste en que las causas que lo involucran avanzan con velocidad, mientras que otros expedientes “duermen”.

El fiscal, por su parte, sostiene que las presiones se deben exactamente a lo contrario: a que no está dispuesto a doblarse ante ningún interés político.