Chaves prometió terminar la vía a San Carlos desde 2022… y no cumplió: hoy vuelve a vender humo
La historia vuelve a repetirse. El presidente Rodrigo Chaves prometió terminará la carretera a San Carlos, la misma que él aseguró —en 2022, apenas asumió el cargo— que dejaría lista antes de finalizar su mandato.

Tres años después, la obra sigue truncada, los avances son simbólicos y lo único que continúa llegando son más promesas recicladas.
Acompañado del ministro de Transportes, Luis Amador, y diputados de Alajuela, el mandatario en aquella ocasión anunció que enviará un nuevo proyecto desde el Ejecutivo para “terminar la vía de una vez por todas”.
Pero la carretera luce igual que en 2022: inconclusa, fragmentada y convertida en una vergüenza nacional.
En 2022, Chaves aseguró públicamente que su gobierno por fin entregaría la obra que Costa Rica espera hace casi medio siglo.
Prometió acelerar expropiaciones, gestionar recursos y destrabar la burocracia.
Hoy, ninguna de esas promesas se cumplió como se anunció.
La carretera avanza al ritmo de un caracol sin prisa, mientras la Lista de Excusas Oficiales crece tanto como la frustración de los sancarleños.
Panorama actual: Punta Sur y Tramo Central siguen atrapados en el mismo laberinto
La realidad técnica del proyecto deja en evidencia el incumplimiento:
Punta Sur
En esta sección crítica, aún quedan más de 80 propiedades por expropiar.
Sin resolverlas, no puede iniciarse el grueso de la obra.
En otras palabras: la maquinaria no puede entrar, aunque el Presidente repita que quiere terminar la carretera cuanto antes.
Tramo Central: 21 expropiaciones sin concluir
Aunque es un tramo más corto, sigue sin resolverse completamente.
Las expropiaciones están financiadas, pero no ejecutadas.
Y sin eso, el avance real del proyecto es prácticamente cero.
Realidad
Sin expropiaciones no hay carretera.
Y al día de hoy, los avances en este punto clave siguen estancados.
El Congreso aprobó en segundo debate el proyecto de Ley 22.839, que autoriza obras urgentes en el Humedal La Culebra, necesarias para continuar con la ruta.
Un paso importante, sí, pero insuficiente por sí solo.
Hace poco el diputado Joaquín Rodríguez celebró el avance, recordando que es esencial para que la Zona Norte pueda ver algún día la carretera terminada.
Sin embargo, lo cierto es que el proyecto apenas abre la puerta técnica para continuar trabajos; no construye la carretera, no acelera expropiaciones y no reemplaza
.La carretera sigue igual que en 2022: promesas nuevas para una obra vieja. La obra sigue inconclusa. Las expropiaciones siguen trabadas. Y la Zona Norte sigue esperando.
Pero la gente ya no se traga el cuento:prometer no cuesta nada… lo que cuesta es hacer la carretera.
En San Carlos lo saben mejor que nadie: las palabras del gobierno viajan rápido; la carretera, nunca.

