“Diablo” pagó 8 millones para ejecutar a subjefe del OIJ que los investigaba

Una investigación conjunta de la Oficina Especializada contra la Delincuencia Organizada (OECDO) y la Fiscalía Adjunta Especializada contra la Delincuencia Organizada (FAEDO) permitió reconstruir, con precisión quirúrgica, el plan que habría ejecutado la estructura criminal liderada por Alejandro Arias Monge, alias Diablo, para asesinar al subjefe del OIJ de Guápiles, Geiner Zamora.

Según consta en el expediente judicial, la organización habría desembolsado 8 millones de Colones para ordenar el crimen, motivado por las pesquisas que Zamora desarrollaba contra el mismo grupo que terminó atentando contra él.

Identificación, seguimiento y la orden de matar

Los hechos se remontan a la noche del 31 de enero, cuando el agente judicial fue localizado dentro de un restaurante en el centro de Guápiles. De acuerdo con la investigación, dos integrantes del grupo criminal se encontraban dentro del local y detectaron a la víctima, la fotografiaron y enviaron la imagen a un chat interno, confirmando así su presencia ante los líderes de la organización.

Con esa verificación, Castro Mora, alias Cotoño, habría asumido el rol de intermediario para contactar al presunto sicario: Josué Méndez Núñez, alias Gato.

La instrucción era clara: ejecutar al agente antes de que avanzaran más las pesquisas en su contra.

La mecánica del ataque

El informe judicial detalla que Gato se desplazó desde el sector de Toro Amarillo en una bicimoto. Tras recibir la señal, ingresó al bar y abrió fuego repetidamente contra Zamora, quien falleció días después en el hospital.

Luego del ataque, el sicario huyó hacia Los Lagos, abandonó la bicimoto y parte de su ropa en un charral, y finalmente continuó a pie con otro vestuario. Cámaras en las cercanías del estadio Ebal Rodríguez captaron su desplazamiento minutos más tarde.

Un día después del ataque, el 1 de febrero, Méndez fue detenido por agentes judiciales de Guápiles en relación con varios robos agravados, y desde entonces permanece en prisión preventiva. Para ese momento, los investigadores ya analizaban su posible conexión con el homicidio del subjefe.

Más implicados bajo la lupa

La investigación no solo apunta al presunto gatillero. También se atribuyen roles clave a otros integrantes de la banda criminal, entre ellos:

• Azofeifa Ugalde

• Coto Vega

• Delgado Mora, alias Míster Músculo

• Guadamuz Flores

• Jorge David Núñez Aguilar, alias Coco Pastilla, identificado como uno de los principales operadores de Diablo.

Todos figuran como sospechosos de haber participado en distintas fases de la planificación, vigilancia, logística y comunicación del crimen.

Operativo para desarticular la red

En un intento por desmantelar por completo la estructura, la OECDO ejecutó este lunes 14 allanamientos en viviendas ubicadas en Guápiles, Siquirres, Pococí y en dos celdas del centro penal La Reforma, donde se mantiene recluido el presunto sicario.

La finalidad de las diligencias fue ubicar a otros sospechosos relacionados con el homicidio, así como decomisar evidencia relevante para la causa, entre ella celulares y dispositivos electrónicos que podrían contener comunicaciones, fotografías y registros vinculados a la planificación del ataque.

Una investigación que busca exponer toda la estructura

El caso continúa en desarrollo y se mantiene bajo estricta reserva. No obstante, los indicios documentados hasta ahora apuntan a una operación meticulosamente coordinada por una organización criminal que, según la Fiscalía, no dudó en ordenar la muerte de un agente judicial a cambio de un pago millonario, con el fin de proteger sus actividades ilícitas.

Las autoridades han insistido en que el esclarecimiento del homicidio de Zamora es prioritario, pues se trata de un ataque directo contra la institucionalidad y contra quienes investigan el crimen organizado en el país.