Las autoridades de Países Bajos incautaron 78 kilos de cocaína ocultos en cajas de piña procedentes de Costa Rica, durante una inspección aduanera de rutina realizada el 16 de diciembre en una empresa de almacenamiento frigorífico ubicada en Breda, informó el Ministerio Público.
En el cargamento se localizaron 430 paquetes con droga. Las autoridades aclararon que la empresa con sede en Breda no tiene relación con el contrabando, y confirmaron que los narcóticos ya fueron destruidos.
El decomiso se da en un contexto de fuertes acciones judiciales contra redes del narcotráfico internacional. En este marco, Leijdekkers, uno de los principales objetivos de las autoridades neerlandesas, no compareció ante el tribunal ni estuvo representado por un abogado, ya que, según las autoridades, se oculta en Sierra Leona. El tribunal confirmó que el proceso se llevó a cabo en rebeldía.
Inicialmente, los fiscales habían solicitado una cifra récord de 221 millones de euros en incautaciones de activos provenientes de actividades ilícitas. No obstante, la corte determinó que se había aplicado una base jurídica demasiado amplia y resolvió reducir el monto, al imponer criterios más estrictos.
En junio, un tribunal de Rotterdam condenó a Leijdekkers a 24 años de prisión por ordenar un asesinato y coordinar envíos de cocaína. Actualmente, figura en la lista de los más buscados de Europol, organismo que ofrece una recompensa de 200.000 euros por información que permita su captura.
