La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tomó este martes 6 de enero su primera decisión de alto impacto al nombrar al nuevo jefe de la Guardia Presidencial, el cuerpo responsable de su seguridad personal y del resguardo del poder ejecutivo.
El designado es el mayor general Gustavo González López, un militar con amplia trayectoria dentro de los aparatos de seguridad e inteligencia del chavismo. González López fue responsable directo de la seguridad de Rodríguez y anteriormente ocupó cargos clave como director del Sebin y ministro de Interior, posiciones desde las cuales acumuló poder e influencia durante el gobierno de Nicolás Maduro.
Su nombramiento revive la controversia en torno a su figura, ya que ha sido señalado por graves violaciones a los derechos humanos durante su paso por los organismos de inteligencia, especialmente en el manejo de opositores y disidentes políticos.
La designación también reabre el debate sobre las fallas en el esquema de seguridad del anterior mandatario, luego de que la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses se produjera con rapidez y sin resistencia visible, un hecho que dejó en entredicho la efectividad de la protección presidencial.
Con este movimiento, Delcy Rodríguez apuesta por un perfil de línea dura y de confianza interna para encabezar su seguridad, en medio de un escenario político y social marcado por la tensión y la incertidumbre.

