Ex diputado cataloga como “noveleta” supuesto plan para matar a Chaves

Campos pide investigación sin distracciones y denuncia uso político de la denuncia

El exdiputado Óscar Campos aseguró este jueves que no se opone a que se realicen todas las diligencias necesarias para aclarar el supuesto complot que se le atribuye contra el presidente Rodrigo Chaves, pero advirtió que el caso no debe utilizarse para desviar la atención de los problemas que atraviesa el sector agroalimentario del país.

Según Campos todo esto es parte de una noveleta, pero toca a ellos pedir que los investiguen

Campos se refirió al tema durante una conferencia de prensa del Partido Nueva Generación (PNG), agrupación política a la que recientemente se integró como referente de su movimiento. Desde ahí insistió en que los señalamientos en su contra carecen de sustento real y responden a una narrativa exagerada.

A juicio del exlegislador, los hechos han sido presentados como una “historia fabricada” que termina afectando a personas específicas, pero que no resiste un análisis serio. Por esa razón, dijo estar dispuesto a someterse a cualquier investigación, siempre que esta se realice con objetividad y transparencia.

Campos confirmó que el pasado 13 de enero asistió a una reunión convocada por el Movimiento Rescate Nacional en el Centro Agrícola de Escazú, donde se abordaron temas de interés para el sector campesino, como el Acuerdo Transpacífico, el uso del areteo, el aumento en los costos de producción y la Agenda 2030. Según explicó, en ese encuentro surgieron comentarios en tono de broma, entre ellos uno relacionado con la eventual designación simbólica del exdiputado Célimo Guido como “dictador” por un corto período.

De acuerdo con Campos, ese comentario provocó risas entre los asistentes y quedó registrado en un video del encuentro, pero posteriormente fue sacado de contexto. Sostuvo que la presencia de un supuesto infiltrado de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) habría sido clave para que se reinterpretaran los hechos y se ampliara la denuncia por un presunto plan de magnicidio.

En la misma actividad, la jefa de campaña del PNG y candidata a diputada por San José, Paola Mora, cuestionó duramente la actuación de la DIS, al considerar que se trata de un caso de espionaje con fines políticos. La aspirante señaló que la labor de ese órgano debería limitarse a tareas de análisis y prevención reales, y no a intervenir en situaciones que —según ella— no representan una amenaza a la seguridad nacional.

Mora también sugirió que la atención mediática del caso coincidió con momentos clave del proceso electoral, lo que, a su criterio, buscó opacar el desempeño de la candidata oficialista en el reciente debate organizado por el Tribunal Supremo de Elecciones.

Por su parte, la candidata a vicepresidenta del PNG y exdefensora de los Habitantes, Lisbeth Quesada, hizo un llamado directo al presidente de la República para frenar lo que calificó como una persecución política contra opositores. Recalcó que el país se rige por un Estado Social de Derecho y que el principio de presunción de inocencia debe respetarse sin excepciones.

Campos y Guido figuran entre las personas denunciadas por los presuntos delitos de tentativa de homicidio calificado y conspiración, junto con otros individuos de apellidos Sojo, Ziesing y Ramírez. Previamente, la DIS también había vinculado a la comunicadora Stella Chinchilla con un supuesto pago para atentar contra la vida del mandatario, hecho que igualmente se encuentra bajo investigación.