Otro obispo se pronuncia ante el proceso electoral y llama a un voto responsable
Alajuela. A pocas semanas de las elecciones nacionales del próximo 1 de febrero, el obispo diocesano de Alajuela, monseñor Bartolomé Buigues Oller, se sumó a los pronunciamientos de líderes religiosos que han hecho un llamado a la ciudadanía a participar activamente y con responsabilidad en el proceso electoral.
En un mensaje dirigido a los fieles católicos y a la población en general, el jerarca de la Iglesia recordó que el voto es un derecho fundamental, pero también un deber ético y cívico, e instó a ejercerlo de manera informada, consciente y basada en los valores personales, así como en el análisis de los programas y trayectorias de quienes aspiran a gobernar el país.
Buigues Oller subrayó además la importancia de fortalecer la confianza en los organismos electorales, al considerar que la transparencia y la institucionalidad democrática son un patrimonio que debe protegerse y transmitirse a las futuras generaciones.
Aunque aclaró que la Iglesia no pretende sustituir a las instancias políticas ni ofrecer soluciones técnicas, el obispo señaló que no puede renunciar a su misión de orientar desde los valores del Evangelio. En ese sentido, expuso una serie de criterios éticos para orientar el voto, entre ellos la defensa de la dignidad humana, el acceso a la salud y la educación, el fortalecimiento de la familia, la justicia social, la atención a las poblaciones más vulnerables y el cuidado del medio ambiente.
Finalmente, el obispo de Alajuela hizo un llamado a vivir la campaña electoral en un ambiente de respeto, diálogo y serenidad, e invitó a las comunidades cristianas a acompañar el proceso con oración, pidiendo sabiduría tanto para los aspirantes a cargos públicos como para los votantes.
Con este pronunciamiento, Bartolomé Buigues Oller se convierte en otro de los obispos que interviene en el debate público previo a las elecciones, insistiendo en la responsabilidad ciudadana y en la necesidad de tomar decisiones pensando en el bien común del país.
Mensaje ante las próximas elecciones nacionales
Ante la cercanía de las elecciones nacionales del próximo 1 de febrero, invito cordialmente a los fieles católicos y a todos los ciudadanos del país a participar de manera libre, responsable y esperanzada en este importante momento de nuestra vida democrática.
El voto es un derecho fundamental, conseguido en nuestra historia democrática con el esfuerzo de muchas generaciones; y es también un deber ético y cívico. Participar en las elecciones es una forma concreta de amar a la patria y de asumir corresponsablemente la construcción de nuestro país. Por ello, los animo a ejercer el voto de manera informada y consciente, iluminando la decisión desde los propios valores y una evaluación de los programas, las trayectorias personales y las propuestas de quienes aspiran a gobernar.
En este proceso electoral es fundamental fortalecer la confianza en los organismos electorales que rigen y garantizan su transparencia. Es una condición indispensable para preservar la institucionalidad democrática, que constituye un bien irrenunciable y un patrimonio que debemos preservar y transmitir a las nuevas generaciones.
La Iglesia no pretende sustituir a las instancias políticas ni ofrecer soluciones técnicas, pero no puede renunciar a su misión profética de proponer los valores fundamentales del Evangelio. Desde su Doctrina Social ofrezco algunos criterios éticos que pueden iluminar la decisión electoral:
• La centralidad de la dignidad de la persona humana, el respeto y la promoción de la vida, especialmente la de los más débiles y vulnerables.
• El desarrollo humano integral, que no se reduzca a indicadores económicos, sino que garantice a todas las personas el acceso real a los bienes básicos necesarios para una vida digna: trabajo, vivienda, alimentación, seguridad y participación social.
• El acceso universal y de calidad a la salud y a la educación, como derechos fundamentales y como pilares indispensables para romper los ciclos de pobreza, exclusión y desigualdad. Una sociedad que descuida estos ámbitos compromete gravemente su futuro.
• El fortalecimiento y la protección de la familia, fundada en relaciones estables de amor, responsabilidad y apertura a la vida, como célula básica de la sociedad y principal espacio de humanización, educación y cohesión social. Las políticas públicas deben apoyar cuanto más a las familias.
• La justicia social, que combata las desigualdades estructurales, promueva la equidad y garantice oportunidades reales para todos, con especial atención a los pobres, excluidos, migrantes, adultos mayores y personas en situación de vulnerabilidad.
• El cuidado responsable del medio ambiente, nuestra casa común, conscientes de la responsabilidad que tenemos con las generaciones futuras.
Hago un llamado a vivir este tiempo electoral en un clima de respeto, diálogo y serenidad. Invito a las comunidades cristianas a acompañar este proceso con la oración, pidiendo a Dios sabiduría, honestidad y auténtico espíritu de servicio para quienes aspiran a ejercer responsabilidades públicas, y lucidez de conciencia para todos los votantes.
Que esta campaña electoral sea una oportunidad para crecer como ciudadanos y como nación. El futuro de nuestro país se construye hoy, con decisiones responsables y con la mirada puesta en el bien de todos. Pidamos a Dios sabiduría para tomar las mejores decisiones.
† Bartolomé Buigues Oller
Obispo Diocesano de Alajuela

