Contraloría marca distancia y descarta salida anticipada de su jerarca
La Contraloría General de la República rechazó pronunciarse sobre el llamado público que hizo la presidenta electa, Laura Fernández, para que la contralora deje su cargo, y dejó claro que el órgano fiscalizador actuará con apego estricto a la independencia entre poderes.
En una reacción difundida tras las declaraciones de la futura mandataria, la institución señaló que no emitirá criterio alguno sobre un pedido que considera ajeno a sus competencias. Desde el ente contralor subrayaron que resulta improcedente que quien próximamente será sujeto de fiscalización solicite la salida de la jerarca encargada de supervisar el uso de los recursos públicos.
“En este caso, la futura fiscalizada del Poder Ejecutivo le exige a la jerarca del ente fiscalizador que deje su puesto porque le incomoda que cumpla su labor. La Contraloría es respetuosa de la separación de poderes y no emitirá criterio al respecto”, indicó la institución.
Las declaraciones surgen luego de que Laura Fernández, horas después de confirmarse su victoria electoral, cuestionara la continuidad de la actual contralora. En entrevista con Noticias Repretel, la presidenta electa expresó abiertamente su deseo de que la jerarca se retire de forma voluntaria.
“No voy a ser hipócrita con ustedes ni con el pueblo de Costa Rica. A mí me parece que doña Marta ya cumplió su ciclo en la Contraloría General y ojalá ella misma se hiciera a un lado del cargo”, manifestó Fernández.
No obstante, el marco legal es claro: el nombramiento de la contralora se extiende hasta el año 2028, por lo que su permanencia no depende de la voluntad del Poder Ejecutivo. El episodio abre un nuevo foco de tensión política, incluso antes del inicio formal del próximo gobierno, y pone sobre la mesa el debate sobre los límites y el respeto a la institucionalidad y a los órganos de control del Estado.

