Tras casi 20 años Fabricio hizo de la política y la religión un “modus vivendi”: pueblo se lo cobró

Fabricio Alvarado: tres intentos por la Presidencia, casi 20 años viviendo de la política y ahora apunta a volver como diputado

Fabricio Alvarado Muñoz, rostro recurrente del conservadurismo evangélico costarricense, asegura que no volverá a aspirar a la Presidencia de la República. Sin embargo, tras tres fracasos electorales consecutivos y casi dos décadas encadenado a cargos y campañas políticas, el líder de Nueva República no descarta seguir viviendo del erario público… esta vez regresando a la Asamblea Legislativa.

“No volveré a ser candidato presidencial. Está decidido”, dijo Alvarado luego del contundente revés en las elecciones nacionales de 2026, en las que su partido quedó completamente borrado del mapa político: sin diputaciones y sin acceso a la deuda política.

La afirmación suena definitiva, pero solo a medias. Aunque cierra la puerta a una cuarta aventura presidencial en 2030, el excantante y político profesional dejó abierta otra más conocida: volver a aspirar a una diputación, el mismo cargo que ha ocupado directa o indirectamente desde 2014.

De predicador electoral a político permanente

Fabricio Alvarado fue diputado entre 2014 y 2018 con el hoy extinto partido Restauración Nacional. En 2018 dio el salto a la candidatura presidencial, impulsado por una agenda religiosa y conservadora, y logró pasar a segunda ronda, donde fue derrotado por Carlos Alvarado.

Lejos de retirarse, fundó su propio partido, Nueva República, y en 2022 volvió a lanzarse tanto a la Presidencia como al Congreso. Perdió de nuevo la contienda presidencial, quedó en tercer lugar y obtuvo una curul, junto a una bancada de siete diputados.

En 2026 insistió por tercera vez en llegar a Zapote. El resultado fue aún más contundente: derrota electoral, partido sin representación legislativa y sin financiamiento estatal.

Aun así, Alvarado insiste en mantenerse vigente en la política nacional, pese a que los votantes le han cerrado la puerta una y otra vez.

Un partido sin curules y sin plata

El golpe para Nueva República fue total. Pasó de seis diputaciones en el actual Congreso a cero en el próximo cuatrienio, y quedó fuera de la contribución estatal, lo que limita seriamente su operación política futura.

Pese a ese escenario, su líder no plantea una retirada definitiva, sino una reconfiguración personal: menos ambición presidencial, pero con la mirada puesta en regresar al Congreso.

Autocrítica tardía

Tras la derrota, Alvarado también reconoció que no levantar la inmunidad al presidente Rodrigo Chaves “podría haber sido” un error, una admisión tardía que llega cuando su capital político ya está severamente erosionado.

Mientras tanto, el historial es claro: tres intentos presidenciales fallidos, casi 20 años orbitando la política nacional y un discurso que cambia de forma, pero no de fondo. Fabricio Alvarado dice que ya no quiere ser presidente, pero tampoco parece dispuesto a dejar la política.