Guillén afirmó que, contrario a los pronósticos de algunos sectores, el Frente Amplio no solo logró mantenerse tras las últimas elecciones, sino que experimentó un crecimiento significativo. La legisladora destacó que, al día siguiente del proceso electoral, el partido registraba 8.438 solicitudes de afiliación, lo que calificó como una señal clara del respaldo ciudadano.
Según indicó, el aumento en las adhesiones responde al interés de la población por una forma distinta de hacer política, basada en la honestidad, la transparencia y la coherencia entre el discurso y la acción. En ese contexto, subrayó que la ciudadanía valora que los representantes no se vendan ni cedan ante presiones, incluso frente a ofrecimientos de cargos o amenazas.
La frenteamplista recalcó que, durante los últimos cuatro años, la fracción ha mantenido una línea firme, sin intimidarse ante ataques personales ni contra sus familias. “No tenemos precio y no nos quebramos”, sostuvo, al defender la coherencia como un principio esencial de su agrupación.
Guillén también resaltó que, pese a ser una fracción minoritaria, el Frente Amplio ha combinado una oposición firme con la capacidad de tender puentes y construir acuerdos, lo que permitió avanzar en proyectos clave como la aprobación de los eurobonos —con la inclusión de escáneres— y la reducción del marchamo, además de iniciativas propias que hoy son ley.
Añadió que la bancada ha presentado más de 230 proyectos de ley, demostrando que el trabajo legislativo no depende del tamaño de la fracción, sino del compromiso político. “Mientras otros ponían excusas, aquí se trabajó y se seguirá trabajando”, enfatizó.
Finalmente, expresó que, aunque la próxima Asamblea Legislativa contará con una mayoría amplia, el Frente Amplio seguirá ejerciendo un rol activo con una fracción de siete diputados, a quienes describió como firmes, sin precio y comprometidos con la fiscalización, la denuncia de la corrupción y la construcción de leyes en beneficio de la ciudadanía.

