Vecinos de milla fronteriza norte exigen diálogo al nuevo Gobierno por crisis

Vecinos de comunidades fronterizas exigen diálogo al nuevo Gobierno por crisis en la milla fronteriza norte

Colorado de Pococí, Limón.

Más de 100 vecinos de comunidades fronterizas del Caribe Norte se reunieron este lunes en el Salón Comunal de Barrantes, Barra del Colorado, para solicitar de manera urgente un diálogo directo con el nuevo Gobierno, ante la incertidumbre social, legal y humanitaria que enfrentan las familias que habitan la llamada milla fronteriza norte.

A la reunión asistieron habitantes de Delta Costa Rica, Isla Calero, Cureña, Puerto Lindo, Barra de Colorado y Fátima, quienes expresaron su preocupación por la falta de respuestas concretas del Estado y el incumplimiento de compromisos asumidos por administraciones anteriores.

Familias atrapadas en la incertidumbre

Durante el encuentro, los vecinos expusieron que decenas de familias viven desde hace años en condiciones de inseguridad jurídica, sin títulos de propiedad claros, lo que les impide acceder a servicios básicos, programas de vivienda, créditos, ayudas sociales y obras de infraestructura.

“Vivimos aquí desde hace generaciones, pero seguimos siendo invisibles para el Estado”, manifestaron varios participantes, quienes aseguran que la situación se ha agravado tras desalojos, amenazas de desocupación y procesos administrativos sin una ruta clara de solución.

Las comunidades denuncian que, pese a múltiples mesas de trabajo y visitas oficiales en el pasado, las promesas de regularización, reasentamiento digno y soluciones integrales no se han cumplido, manteniendo a las familias en un limbo legal y social.

Promesas incumplidas y abandono institucional

Los asistentes recordaron que distintos gobiernos se comprometieron a buscar alternativas que equilibraran la protección ambiental con el derecho humano a una vivienda digna, especialmente en zonas donde la presencia estatal ha sido históricamente limitada.

Sin embargo, aseguran que no existe un plan claro, ni cronogramas definidos, ni coordinación efectiva entre instituciones como el Inder, Minae, Sinac, Mivah y el IMAS, lo que ha provocado atrasos y contradicciones en la atención del problema.

“La gente no pide regalos, pide soluciones justas. Queremos diálogo, no imposiciones”, señalaron líderes comunales durante la asamblea.

Peticiones al nuevo Gobierno

Entre las principales solicitudes planteadas por los vecinos destacan:

  • Instalar una mesa de diálogo formal con representación de las comunidades afectadas.
  • Suspender desalojos mientras no existan soluciones habitacionales y sociales claras.
  • Definir un plan integral para las familias que habitan la milla fronteriza, ya sea mediante regularización, reubicación consensuada o indemnización.
  • Garantizar acceso a servicios básicos como agua potable, electricidad, educación y salud.
  • Reconocer la realidad social e histórica de las comunidades asentadas en la zona.

Esperan respuesta oficial

Los vecinos advirtieron que mantendrán la organización comunitaria y las acciones pacíficas hasta obtener una respuesta concreta del Poder Ejecutivo, al tiempo que hicieron un llamado a las autoridades para que visiten el territorio y escuchen directamente a las familias afectadas.

La milla fronteriza norte ha sido, por décadas, un tema pendiente para el Estado costarricense, donde convergen conflictos ambientales, sociales y de derechos humanos, y que hoy vuelve a exigir atención prioritaria por parte del nuevo Gobierno.