Mientras agencias estadounidenses como la Drug Enforcement Administration (DEA) han encabezado operaciones de alto perfil contra líderes internacionales relacionados con la droga como el “ Mencho” en México. Asimismo la inteligencia de Estados Unidos capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro, mató al líder supremo iraní Ali Jamenei-en Costa Rica persiste un desafío distinto: la captura de alias “Diablo”, considerado uno de los criminales más buscados del país.
A pesar de una recompensa de $500 mil ofrecida por información que permita su detención, el sospechoso continúa sin dejar rastro. Las autoridades costarricenses, en coordinación con la DEA y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), mantienen abierta una investigación que apunta a que el fugitivo estaría oculto en zonas selváticas cercanas a la frontera con Nicaragua.
Redes de protección y silencio
Fuentes vinculadas al caso aseguran que alias “Diablo” habría consolidado una red de lealtades basada en pagos constantes y apoyo económico a colaboradores, lo que dificultaría que alguien cercano revele información sobre su paradero.
“Está claro que existe una estructura que lo protege”, indicó un investigador bajo condición de anonimato. Según las autoridades, el dinero proveniente de actividades ilícitas permitiría sostener ese círculo de silencio.
Minería ilegal y narcotráfico
De acuerdo con los informes judiciales, el sospechoso estaría ligado a operaciones de minería ilegal de oro en la frontera norte, utilizando esta actividad como mecanismo para el lavado de dinero y como fuente adicional de financiamiento.
Las pesquisas lo ubican en sectores próximos a la Reserva Biológica Indio Maíz, en Nicaragua, una zona de difícil acceso caracterizada por selva densa y limitada presencia policial. Este entorno natural complica los operativos y facilita la movilidad clandestina entre ambos países, especialmente por el río San Juan.
Además, las autoridades sostienen que la organización bajo su mando mantendría vínculos con redes internacionales dedicadas al tráfico de drogas y legitimación de capitales.
Un liderazgo que opera en las sombras
Aunque prófugo, los investigadores consideran que alias “Diablo” conservaría control operativo sobre su estructura criminal, lo que explicaría que las actividades ilícitas asociadas a su grupo no se hayan detenido.
La recompensa de $500 mil sigue vigente para quien aporte información verificable que conduzca a su captura. Entretanto, el caso continúa siendo uno de los principales retos para las autoridades costarricenses y sus aliados internacionales.

