12 acueductos de la Zona Norte presentan contaminación con caca, según informe de Aresep

Riesgos también apuntan a residuos de agroquímicos y posibles trazas de cianuro en fuentes vulnerables

Al menos 12 acueductos de la Región Huetar Norte figuran con presencia de coliformes fecales, es decir, contaminación por materia fecal, según el más reciente informe de verificación de calidad de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

De acuerdo con el informe técnico IN-0003-IA-2026, la Aresep evaluó 248 sistemas de acueducto operados por el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) y Asadas delegadas por el AyA. El 38% —es decir, 94 acueductos— registró incumplimientos en parámetros microbiológicos, principalmente por presencia de coliformes fecales y la bacteria Escherichia coli (E. coli).

¿Qué significa la presencia de coliformes?

Los coliformes fecales son bacterias indicadoras de contaminación con heces humanas o animales. La presencia de E. coli confirma contaminación fecal reciente y eleva el riesgo de enfermedades intestinales, infecciones urinarias y otros padecimientos.

El Reglamento para la Calidad del Agua Potable (Decreto Ejecutivo 38924-S) establece que el agua para consumo humano debe registrar ausencia total de coliformes fecales y E. coli en 100 mililitros de muestra. La Aresep calificó este incumplimiento como una “no conformidad crítica” por comprometer directamente la inocuidad del agua.

En la Zona Norte, muchos sistemas rurales se abastecen de nacientes, pozos, ríos o quebradas, fuentes que resultan especialmente vulnerables a infiltraciones de aguas residuales, escorrentía agrícola y falta de protección de las zonas de recarga.

Fallas en cloración y control

El informe también señala que un 36% de los sistemas presentó control inadecuado de cloración y que un 30% no tenía desinfección en su línea de abastecimiento.

El microbiólogo y salubrista Darner Mora, citado por Semanario Universidad, advirtió que la cloración es el primer mecanismo de defensa para garantizar agua segura. “Si no tienen cloración, estamos feos”, señaló.

Expertos explican que la contaminación puede originarse en:

  • Las zonas de influencia de las nacientes (por falta de saneamiento o tanques sépticos defectuosos).
  • Tanques de almacenamiento sin mantenimiento adecuado.
  • Tuberías deterioradas o conexiones ilegales.
  • Manejo intradomiciliario inadecuado del agua.

Más allá de lo microbiológico: agroquímicos y cianuro

Aunque el informe de Aresep se centró en parámetros microbiológicos, en la Zona Norte persiste preocupación por otras fuentes de contaminación, especialmente en territorios con fuerte actividad agrícola.

Especialistas han advertido que el uso intensivo de agroquímicos en cultivos puede generar escorrentía hacia quebradas y acuíferos, incorporando residuos de pesticidas, herbicidas y fertilizantes a las fuentes de abastecimiento.

Asimismo, en zonas donde ha existido o existe actividad minera —legal o ilegal— se ha señalado el riesgo potencial de contaminación por cianuro u otros compuestos utilizados en procesos extractivos. Si bien estos contaminantes no fueron parte del análisis microbiológico del informe citado, expertos coinciden en que la protección integral de cuencas es clave para prevenir riesgos químicos adicionales.

Instituciones responden

El AyA afirmó que solo el 19% de los acueductos evaluados corresponde a sistemas administrados directamente por la institución y aseguró que los resultados fuera de rango responden a situaciones puntuales que no representan un riesgo generalizado para la salud pública.

Por su parte, el Ministerio de Salud indicó que desarrolla planes anuales de muestreo, vigilancia y seguimiento, y que mantiene monitoreo constante de los reportes remitidos por los operadores.

Sin embargo, el microbiólogo Édgar González cuestionó la falta de supervisión sistemática en los acueductos rurales del país, que superan los 2.000 sistemas. “Hay dos terceras partes que no tienen ningún control por parte del Estado. Están exactamente a la mano de Dios”, advirtió en declaraciones recogidas por Semanario Universidad.

Llamado a fortalecer la prevención

La Aresep subrayó la necesidad de aplicar de forma obligatoria los Planes de Seguridad del Agua, que abarcan desde la protección de la fuente hasta la distribución final en los hogares.

En la Región Huetar Norte, donde muchas comunidades dependen de Asadas y sistemas comunales, el reto no solo es clorar el agua, sino proteger las nacientes, mejorar el monitoreo y reforzar la fiscalización institucional para garantizar que el agua que llega a las viviendas sea realmente potable.

La problemática pone nuevamente en discusión la urgencia de invertir en infraestructura, control sanitario y protección de cuencas, en una región donde el agua es abundante, pero no siempre segura.

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