Chaves responsabilizó al Frente Amplio de fracaso de proyecto y no le cumplió a la señora de Crucitas
El oro de Crucitas continuará, por ahora, fuera del control del Estado y en manos de redes ilegales, al menos hasta la llegada de una nueva legislatura. Así lo reconoció este jueves el presidente Rodrigo Chaves, quien, visiblemente molesto, afirmó que ya no hay tiempo para aprobar el proyecto que pretendía reactivar la minería a cielo abierto en la zona de San Carlos.
El mandatario responsabilizó directamente a las bancadas del Frente Amplio y del Partido Liberación Nacional por frenar la iniciativa, señalando que han evitado discutir el tema en profundidad por cálculos políticos.
Con su característico tono crítico, Chaves cuestionó el ambiente en la Asamblea Legislativa y lanzó señalamientos contra los diputados opositores, asegurando que existe temor para enfrentar el debate. Incluso mencionó a la exministra Laura Fernández Delgado, a quien describió como una figura con liderazgo de cara al futuro político del país.
Señalamientos por uso de tecnología en el Congreso
El presidente también denunció lo que calificó como una nueva forma de obstrucción legislativa. Según dijo, algunos diputados estarían utilizando herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, para generar miles de mociones similares y así atrasar el avance del proyecto en el plenario.
“Se presentan miles de variaciones de un mismo texto para entrabar la discusión”, cuestionó el mandatario, quien considera que esta práctica busca aplazar la decisión sobre la minería y trasladar el tema al próximo gobierno.
Crucitas: presión en el terreno
Mientras el debate político continúa en San José, la situación en Crucitas sigue siendo crítica. El propio presidente reconoció que el Estado no ha logrado contener la extracción ilegal de oro en la zona de Cutris de San Carlos.
De acuerdo con sus declaraciones, cerca de 200 oficiales de la Fuerza Pública permanecen en el sitio, realizando operativos constantes que calificó como un “esfuerzo de contención”, insuficiente frente a la magnitud del problema. La actividad ilegal, añadió, continúa generando pérdidas millonarias y representa un desafío creciente en materia de seguridad.
