En el campus de la Universidad Nacional en La Victoria de Horquetas de Sarapiquí, hay un alumno muy particular que no necesita carné, ni aula, ni horario: camina libre, observa todo… y hasta hace rondas nocturnas. Se trata de un coyote que ya fue bautizado por la comunidad universitaria como “Sarú”.
El nombre —resultado de una dinámica en redes sociales que acumuló 184 reacciones— nace de la combinación entre Sarapiquí y Universidad, reflejando el sentido de pertenencia de quienes conviven en el campus… incluyendo, ahora, a la fauna silvestre.
Desde hace varias semanas, Sarú se ha convertido en un visitante frecuente. Recorre senderos, cruza zonas verdes y, según relatan, parece haberse adaptado perfectamente a la vida universitaria. No falta a “clases” (sus caminatas diarias), y por las noches incluso se le ha visto socializando con otros coyotes, como si se tratara de trabajos en grupo.
Pero eso no es todo: también ha sido captado acompañando al oficial de seguridad y a los perros del campus durante las rondas nocturnas, como un asistente más… aunque sin uniforme.
Más allá de lo curioso, su presencia deja un mensaje claro: los espacios humanos también forman parte de los corredores biológicos. Desde la Universidad hacen un llamado a respetar la fauna silvestre, mantener la distancia y evitar cualquier tipo de interacción que altere su comportamiento.
Porque Sarú no vino a matricular cursos… vino a recordarnos que la naturaleza sigue ahí, observándonos, incluso entre aulas y pasillos.

