Por Ramón Meneses
El Área de Salud de Upala puso en marcha una amplia campaña de vacunación contra la influenza estacional, con el objetivo de proteger a la población antes del inicio de la época lluviosa y reducir la presión sobre los servicios de emergencia.
El proceso es coordinado por el enfermero técnico Wilbert Rodríguez Guevara, responsable del programa de inmunización 2026. La jornada inició el pasado 27 de abril y se extenderá durante aproximadamente dos meses, en concordancia con la estrategia que se desarrolla a nivel nacional.
Las autoridades sanitarias establecieron como meta la aplicación de 15.500 dosis, dirigidas principalmente a niños entre los 6 meses y los 8 años, así como a personas en condición de riesgo. Entre estos grupos se incluyen pacientes con obesidad en distintos grados, personas con enfermedades crónicas como diabetes, antecedentes de parálisis infantil, así como personal de primera respuesta, entre ellos funcionarios de salud, Fuerza Pública y bomberos.
Asimismo, se prioriza la vacunación de adultos mayores —especialmente mayores de 58 años— y mujeres embarazadas, como parte de una medida preventiva para evitar complicaciones durante el periodo de mayor circulación del virus.
La vacuna se aplica en el brazo y, según indicaron las autoridades, los efectos secundarios suelen ser leves, como dolor de cabeza o fiebre baja, que desaparecen en un lapso de dos a tres días.
Las dosis estarán disponibles en todos los centros de salud del cantón, incluyendo jornadas extramuros para facilitar el acceso a las comunidades. Posteriormente, se realizarán visitas adicionales para cubrir a las personas que no lograron vacunarse durante la fase inicial.
El Ministerio de Salud reiteró el llamado a la población para que acuda oportunamente a los establecimientos médicos y se proteja contra la influenza, recordando que la vacuna utilizada corresponde a la versión trivalente actualizada para las cepas circulantes en el hemisferio sur, adaptándose a las constantes mutaciones del virus.

