ASOAGRO advierte que la “tormenta perfecta” del agro también amenaza el acceso a fertilizantes e insumos clave para producir alimentos
• Asociación llama a abrir una conversación país sobre el abastecimiento de agroinsumos, los costos de producción y las condiciones que enfrentan los agricultores costarricenses para seguir sembrando, protegiendo y cosechando.
San José, 6 de Mayo 2026- La agricultura costarricense enfrenta una presión acumulada que ya no puede analizarse únicamente desde el precio final de los alimentos. La convergencia de altos costos de producción, eventos climáticos extremos, incertidumbre logística internacional, vulnerabilidad frente a las importaciones, pérdida de competitividad y tensiones geopolíticas está configurando una verdadera “tormenta perfecta” para el sector agropecuario nacional.
Así lo advirtió la Asociación de Formuladores y Comercializadores de Agroinsumos de Costa Rica (ASOAGRO), organización que hizo un llamado a colocar en la agenda pública un tema que suele quedar fuera de la discusión: la disponibilidad, continuidad y costo de los insumos agrícolas.
Según la organización, cuando los insumos agrícolas, productos fitosanitarios y de nutrición vegetal y otras herramientas esenciales se encarecen, escasean o llegan tarde, el impacto no se limita a la rentabilidad del productor. También se compromete la posibilidad de sembrar a tiempo, proteger los cultivos, sostener el empleo rural, mantener la producción nacional y garantizar condiciones básicas para la seguridad alimentaria.
“La agricultura no se sostiene solo con vocación ni con buenas intenciones. Se sostiene con acceso real a herramientas, tecnología, fertilizantes, productos fitosanitarios y soluciones que permitan al productor manejar sus cultivos de forma oportuna, eficiente y sostenible”, afirmó Kenlly Alfaro Ugalde, directora ejecutiva de ASOAGRO.
Una crisis que empieza en la finca, pero termina en la mesa del consumidor
ASOAGRO señaló que el debate nacional suele activarse cuando sube el precio de productos como arroz, papa, cebolla, frijoles u otros alimentos básicos. Sin embargo, pocas veces se analiza lo que ocurre antes, en la finca, cuando el productor debe decidir si fertiliza, si reduce área sembrada, si posterga inversiones o si asume mayores riesgos financieros para continuar produciendo.
La Asociación enfatizó que cada decisión agrícola tiene efectos más allá del lote. Si una finca reduce su producción, recorta personal o deja de invertir, el impacto se extiende al empleo rural, el transporte, el comercio local, los servicios, las familias productoras y, finalmente, al consumidor.
“Cuando producir alimentos se vuelve una carrera cuesta arriba, defender la viabilidad del agro también implica defender el acceso a los insumos que lo sostienen. No podemos hablar seriamente de seguridad alimentaria si ignoramos las condiciones bajo las cuales nuestros agricultores deben producir”, agregó Alfaro.
Insumos Agrícolas: una cadena crítica para el país
ASOAGRO recordó que sus empresas asociadas forman parte de una cadena estratégica para la agricultura nacional, al proveer agroinsumos, tecnología y soluciones que permiten proteger cultivos, mejorar rendimientos y sostener la actividad agropecuaria.
La organización agrupa empresas vinculadas con la formulación y comercialización de agroquímicos, productos post-patente, marcas propias, fertilizantes y soluciones tecnológicas para el campo. Desde esa posición, actúa como interlocutor de la industria química agrícola y pecuaria ante el Estado, el sector productivo y la opinión pública.
En criterio de ASOAGRO, desatender esta red de abastecimiento sería un error estratégico en un momento en que los agricultores ya enfrentan una combinación de presiones climáticas, económicas y comerciales.
“Sin una cadena de insumos robusta, competitiva y accesible, la agricultura nacional pierde resiliencia. Y en tiempos de incertidumbre climática, económica y geopolítica, esa resiliencia vale oro”, indicó la directora ejecutiva de ASOAGRO.
Productos genéricos y alternativas accesibles deben ser parte de la solución
La Asociación también destacó el papel que pueden desempeñar los productos genéricos y otras alternativas técnicamente viables para sostener la producción agrícola en momentos de fuerte presión sobre los costos.
ASOAGRO aclaró que el tema no debe reducirse únicamente al precio. Se trata también de acceso, continuidad operativa, reglas claras y capacidad real del agricultor para tomar decisiones productivas con herramientas disponibles, seguras y eficaces.
Para la organización, contar con una oferta amplia, competitiva y técnicamente respaldada de insumos agrícolas permite que más productores tengan opciones para proteger sus cultivos, manejar plagas y enfermedades, nutrir adecuadamente sus siembras y mantener la actividad en condiciones viables.
Llamado a una conversación país
ASOAGRO hizo un llamado a autoridades, sector productivo, cámaras empresariales, academia y consumidores a abrir una conversación más amplia sobre el futuro del agro costarricense.
La Asociación considera necesario revisar las condiciones estructurales que están presionando al productor nacional y reconocer que la seguridad alimentaria no depende únicamente de sembrar, sino de que existan condiciones reales para que sembrar siga siendo posible.
Entre los temas que ASOAGRO considera prioritarios están:
• Acceso oportuno a fertilizantes y productos fitosanitarios.
• Reglas claras para la importación, formulación y comercialización de agroinsumos.
• Reconocimiento del papel de los productos genéricos y alternativas competitivas.
• Mayor comprensión del impacto de los costos de producción en el precio final de los alimentos.
• Políticas públicas que no debiliten la competitividad del productor nacional.
• Fortalecimiento de la resiliencia agrícola frente al clima, la logística y la incertidumbre internacional.
“Reconocer los desafíos del agricultor no basta. Parte de la respuesta pasa por mantener un ecosistema de insumos robusto, competitivo y accesible, que permita al productor seguir sembrando, fertilizando, protegiendo y cosechando. Esta no es una conversación sectorial ni corporativa; es una conversación sobre competitividad, abastecimiento y futuro país”, concluyó Alfaro.

