río Frío, uno de los principales afluentes del cantón de Guatuso de Alajuela y vital para decenas de comunidades, enfrenta una grave amenaza ambiental debido a la extracción intensiva de materiales por parte de empresas constructoras que por años han operado bajo concesiones otorgadas por el Estado.
Vecinos de la zona, líderes comunales y organizaciones ambientales denuncian que la sobreexplotación del cauce ha provocado una transformación alarmante del río, afectando no solo el ecosistema, sino también las actividades productivas, el acceso al agua y la biodiversidad que depende de este recurso hídrico.
Desde la Universidad de Costa Rica (UCR), mediante proyectos de Acción Social, se ha venido acompañando a las comunidades en la defensa del río. La institución asegura que la problemática no solo tiene implicaciones ambientales, sino también sociales y humanas, pues muchas familias han visto cambiar radicalmente el entorno en el que crecieron.
De acuerdo con personas vecinas de Guatuso, el río ha perdido profundidad y fuerza en algunos sectores, mientras que en otros la erosión ha provocado daños en las orillas y afectaciones a terrenos cercanos. Además, aseguran que la extracción constante de arena, piedra y otros materiales ha alterado el equilibrio natural del afluente.
Líderes comunales afirman que durante años han solicitado una mayor fiscalización a las autoridades competentes para revisar las concesiones y determinar el impacto real de las actividades extractivas. Sin embargo, sienten que sus denuncias no han tenido la respuesta esperada.
“La preocupación es enorme porque el río representa vida para nuestras comunidades. Aquí hay pesca, turismo, agricultura y ecosistemas que dependen directamente del Frío. Lo que vemos hoy es un deterioro progresivo”, comentaron vecinos organizados de la zona.
La UCR indicó que uno de los objetivos del acompañamiento comunitario es visibilizar las luchas locales y fortalecer los procesos de defensa ambiental impulsados por las propias comunidades. A través de investigaciones, trabajo de campo y espacios de diálogo, la universidad busca generar conciencia sobre la importancia de proteger los recursos hídricos del país.
Especialistas vinculados a proyectos de Acción Social señalan que los ríos cumplen funciones fundamentales para la regulación ambiental y climática, además de sostener la biodiversidad y las actividades económicas locales. Por ello, advierten que cualquier intervención debe realizarse bajo estrictos controles técnicos y ambientales.
Habitantes de Guatuso esperan que esta problemática reciba mayor atención nacional y que las autoridades revisen el modelo de explotación que durante décadas se ha permitido en la zona. Mientras tanto, continúan organizándose para defender el río Frío, al considerar que su conservación es indispensable para las futuras generaciones.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el equilibrio entre desarrollo, explotación de recursos naturales y protección ambiental en Costa Rica, especialmente en regiones donde los ríos representan una fuente esencial de vida y sustento para las comunidades.

