Cuestionan proyecto de diputado sancarleño de pasar 5 feriados a lunes

Conferencia Episcopal rechaza traslado del Día de la Virgen de los Ángeles y cuestiona proyecto de “fines de semana largos”

La Conferencia Episcopal de Costa Rica alzó la voz contra el proyecto de ley que pretende devolver los llamados “fines de semana largos” al país, manifestando un rechazo directo al eventual traslado del feriado del 2 de agosto, fecha en la que Costa Rica conmemora a la Día de la Virgen de los Ángeles, patrona nacional.

La oposición de la Iglesia Católica surge luego de que el diputado oficialista Wilson Jiménez, del partido Pueblo Soberano (PPSO), presentara en la Asamblea Legislativa el expediente 25.593, una iniciativa que busca trasladar cinco feriados al lunes inmediato siguiente con el propósito de incentivar el turismo nacional y reactivar las economías regionales.

El proyecto propone mover los feriados del 11 de abril, 25 de julio, 2 de agosto, 31 de agosto y 1.º de diciembre, con el fin de generar fines de semana extendidos. Según el legislador, la experiencia aplicada años atrás, tras la pandemia de la COVID-19, dejó resultados positivos para hoteles, restaurantes, pequeños comercios y emprendimientos turísticos en distintas regiones del país.

Además del impacto económico, la iniciativa sostiene que los fines de semana largos también favorecen el descanso, la convivencia familiar y la salud mental de los trabajadores.

Sin embargo, la Iglesia considera que el caso del 2 de agosto no debe verse únicamente desde una perspectiva económica.

En un pronunciamiento oficial emitido este jueves, los obispos señalaron que el Día de la Virgen de los Ángeles representa una de las expresiones religiosas, culturales e históricas más importantes del país, estrechamente vinculada con la tradicional romería hacia Cartago, una manifestación de fe que cada año reúne a cientos de miles de peregrinos.

La Conferencia Episcopal argumentó que trasladar el disfrute del feriado al lunes siguiente podría debilitar el significado espiritual y social de la celebración, al separar el descanso laboral de la fecha real en la que la Iglesia Católica realiza los actos litúrgicos y la conmemoración religiosa.

Los obispos también cuestionaron que el proyecto mantenga sin cambios el 15 de agosto, Día de la Madre, debido a su arraigo familiar y cultural, mientras propone modificar el feriado del 2 de agosto, pese a ser una de las celebraciones religiosas con mayor convocatoria del país.

“Antes que el incentivo del turismo está la memoria colectiva, la cohesión social y la ritualización del tiempo que fortalece la memoria social”, sostienen los argumentos expuestos por la Conferencia Episcopal.

La Iglesia recordó además que la devoción a la Virgen de los Ángeles forma parte de la identidad nacional desde hace siglos y enfatizó que no se trata solo de un feriado, sino de una fecha de profundo significado para millones de costarricenses.

Mientras tanto, la propuesta legislativa mantiene sin modificaciones otros feriados como el 1.º de enero, Jueves y Viernes Santos, 1.º de mayo, 15 de agosto, 15 de setiembre y 25 de diciembre.

El proyecto continúa en análisis legislativo y ya comienza a generar debate entre sectores religiosos, turísticos y económicos, en torno al equilibrio entre tradición, fe y desarrollo económico en el país.

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