La producción de frijol en Costa Rica continúa enfrentando desafíos relacionados con el clima, los costos de producción y la dependencia de importaciones, pese a que este alimento sigue siendo uno de los pilares de la dieta nacional.
De acuerdo con datos del monitoreo del Consejo Nacional de Producción (CNP), la cosecha comercial estimada de frijol para el período 2023-2024 alcanzó las 10.034 toneladas, con la Región Brunca, Chorotega y Huetar Norte como las principales zonas productoras del país. Solo la Región Brunca aportó cerca del 50% de la producción nacional.
En total, durante ese periodo se registraron 2.383 productores de frijol y una superficie sembrada de 11.726 hectáreas, de las cuales más de 7.400 correspondieron a frijol rojo y unas 4.200 a frijol negro.
Sin embargo, los datos agrícolas de 2024 reflejan una caída en la producción nacional. La Encuesta Nacional Agropecuaria señala que Costa Rica produjo aproximadamente 3.761 toneladas métricas de frijol en 2024, concentrándose principalmente en las regiones Huetar Norte y Brunca. Además, el área sembrada rondó las 8.700 hectáreas, una cifra que evidencia la reducción de terrenos destinados al cultivo.
Para el 2025, el panorama continúa marcado por incertidumbre debido a factores como las lluvias extremas, enfermedades en cultivos, aumento en el costo de fertilizantes y la falta de incentivos para pequeños productores. Incluso, el Gobierno y el CNP han tenido que ampliar permisos de importación de frijol rojo y negro para evitar desabastecimientos en el mercado nacional.
Expertos del sector agrícola advierten que el país sigue dependiendo significativamente de las importaciones para satisfacer el consumo interno, mientras productores de zonas como Upala, Los Chiles, Guatuso, San Carlos y Pérez Zeledón enfrentan mayores dificultades para mantener la rentabilidad de la actividad.
