Ganaderos alertan sobre posible uso irregular de aretes para legitimar ganado de origen nicaragüense
Organizaciones y productores ganaderos de la Zona Norte de Costa Rica expresaron su preocupación ante la venta masiva de dispositivos de identificación animal conocidos como aretes ganaderos, al considerar que un manejo inadecuado de estos sistemas podría abrir la puerta a la incorporación irregular de animales provenientes de Nicaragua.
Los ganaderos señalan que la ubicación estratégica de la Zona Norte, con amplias áreas fronterizas y rutas históricas de movilización de ganado, convierte a esta región en un punto de tránsito de animales provenientes del vecino país del norte. Por ello, advierten que cualquier debilidad en los controles de identificación y trazabilidad podría ser aprovechada para dar apariencia de legalidad a ganado cuyo origen no esté debidamente acreditado.
El sistema de areteo forma parte de los mecanismos de trazabilidad que permiten conocer la procedencia, movimientos y condiciones sanitarias de los animales. Sin embargo, productores sostienen que la comercialización indiscriminada de estos dispositivos, si no cuenta con controles estrictos, podría facilitar prácticas fraudulentas como la colocación de identificadores en animales que ingresan al país sin cumplir los requisitos establecidos.
“Lo importante es que el arete no sea solamente un elemento físico, sino una herramienta efectiva de control. Si pierde su vínculo con la información real del animal, se debilita todo el sistema sanitario y comercial”, señalan representantes del sector.
Los ganaderos también recuerdan que Costa Rica mantiene estrictos protocolos sanitarios para evitar el ingreso de enfermedades que afectan al hato nacional, por lo que consideran fundamental reforzar la vigilancia en zonas fronterizas como los cantones de San Carlos, Los Chiles, Upala y Guatuso.
El sector solicita a las autoridades del Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) fortalecer las inspecciones, verificar la trazabilidad de los aretes comercializados y mantener controles permanentes sobre el movimiento de ganado en la frontera norte.
La preocupación se suma a otros reclamos del gremio ganadero, que insiste en la necesidad de proteger la producción nacional, evitar la competencia desleal y garantizar que la carne y los productos derivados que llegan al consumidor tengan un origen plenamente identificado.

