Los Chiles y la Cruz los cantones más abandonados y con bajo desarrollo humano

Atlas del PNUD revela profundas brechas entre cantones: Los Chiles, La Cruz y Buenos Aires registran los niveles más bajos de desarrollo humano

Los cantones de La Cruz (Guanacaste), Los Chiles (Alajuela) y Buenos Aires (Puntarenas) figuran como los territorios con los índices de desarrollo humano más bajos de Costa Rica, según los resultados del Atlas de Desarrollo Humano 2026, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con base en información correspondiente al año 2024.

La información, divulgada por el Semanario Universidad, evidencia que las oportunidades de desarrollo continúan distribuyéndose de manera desigual entre los distintos territorios del país, con diferencias significativas en indicadores de salud, educación e ingresos económicos.

En contraste, los cantones de Escazú, Belén y Santa Ana encabezan la clasificación nacional al presentar los niveles más altos de desarrollo humano, consolidando la marcada brecha existente entre el Gran Área Metropolitana y varias regiones periféricas.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es uno de los principales indicadores utilizados internacionalmente para medir el bienestar de la población. Su cálculo combina tres dimensiones esenciales: la esperanza de vida al nacer, el acceso al conocimiento mediante los años promedio y esperados de escolaridad, y el nivel de vida, estimado a partir del ingreso per cápita de los hogares.

Los resultados muestran diferencias importantes entre los cantones mejor posicionados y aquellos que enfrentan mayores rezagos.

Por ejemplo, mientras en Escazú la esperanza de vida al nacer alcanza los 83,4 años, en Buenos Aires se ubica en 81,4 años. Aunque la diferencia parece reducida, el estudio señala que refleja condiciones distintas en acceso a servicios de salud, calidad de vida y bienestar de la población.

En materia educativa, la distancia también es considerable. Escazú registra un promedio de 10,6 años de escolaridad, mientras que Buenos Aires alcanza apenas 7,1 años, una diferencia que impacta directamente las oportunidades laborales, los ingresos y la movilidad social de sus habitantes.

Uno de los contrastes más marcados se observa en los ingresos familiares. El ingreso mensual per cápita supera los ¢829.550 en Escazú y Santa Ana, mientras que en Belén alcanza los ¢784.427.

En cambio, en la Zona Norte y otras regiones periféricas las cifras son considerablemente menores. En Los Chiles, el ingreso promedio por persona dentro del hogar es de ¢230.263; en La Cruz alcanza ¢225.112 y en Buenos Aires apenas llega a ¢156.276, menos de una quinta parte del registrado en Escazú.

Para el PNUD, estas diferencias económicas representan uno de los principales factores que limitan el desarrollo de numerosas comunidades, ya que repercuten en el acceso a educación, salud, vivienda, empleo de calidad y otras oportunidades para mejorar las condiciones de vida.

El Atlas también revela cambios en la clasificación nacional de los cantones. Durante la actualización correspondiente a 2024, la cantidad de territorios ubicados en la categoría de desarrollo humano muy alto disminuyó de 38 a 26 cantones.

Al mismo tiempo, los cantones clasificados con un nivel medio aumentaron de 4 a 15, mientras que la categoría de desarrollo alto permaneció relativamente estable con 43 cantones.

De acuerdo con el estudio, estos movimientos no necesariamente significan un deterioro absoluto en todos los territorios, sino que reflejan cambios en el desempeño relativo de cada cantón conforme evolucionan variables como educación, salud e ingresos.

El análisis provincial también deja en evidencia una importante concentración del desarrollo en el centro del país. Las provincias de Heredia, San José y Cartago presentan los mejores promedios en los distintos componentes del Índice de Desarrollo Humano.

Por el contrario, Guanacaste, Puntarenas y Limón continúan mostrando mayores rezagos en diversos indicadores, una situación asociada a desafíos históricos relacionados con empleo, infraestructura, acceso a servicios públicos y oportunidades educativas.

El caso de Los Chiles, uno de los cantones con menor desarrollo humano del país, vuelve a poner sobre la mesa los retos que enfrenta la Zona Norte en materia de generación de empleo, reducción de la pobreza, fortalecimiento de la educación y acceso a mejores condiciones de vida.

Según destaca el Semanario Universidad, los resultados del Atlas de Desarrollo Humano constituyen una herramienta para orientar las políticas públicas y focalizar inversiones en aquellos territorios donde persisten las mayores brechas sociales y económicas.

El informe concluye que, aunque Costa Rica mantiene indicadores favorables en comparación con otros países de la región, las desigualdades entre cantones siguen siendo uno de los principales desafíos para alcanzar un desarrollo más equitativo e inclusivo en todo el territorio nacional.

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