“Macho Coca” confesó a la DEA tener medios para exportar cocaína por toneladas

Extraditado a Estados Unidos empresario limonense señalado por tráfico internacional de cocaína

El empresario limonense Gilberto Bell Fernández, conocido como “Macho Coca”, fue extraditado el jueves a Estados Unidos y quedó bajo custodia de las autoridades federales en Nueva York, donde enfrenta una acusación por presunta conspiración para importar cocaína.

De acuerdo con documentos de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Bell Fernández habría reconocido ante una fuente confidencial de la Administración para el Control de Drogas (DEA) que contaba con la capacidad para movilizar cargamentos de cocaína de varias toneladas desde Costa Rica.

Las autoridades estadounidenses sostienen que Bell Fernández era uno de los narcotraficantes de cocaína más prolíficos de Costa Rica y que habría contribuido a consolidar al país como un importante punto de tránsito de droga con destino a Estados Unidos.

Negociaciones con un agente de la DEA

Según la acusación, las investigaciones comenzaron alrededor de marzo de 2022, cuando integrantes de la organización que presuntamente lideraba Bell Fernández establecieron contacto con una fuente confidencial de la DEA, identificada como CS-1.

En esas primeras conversaciones se habría planteado la compra de grandes cargamentos de cocaína destinados a supuestos clientes en Nueva York y otros lugares de Estados Unidos. Los colaboradores de Bell Fernández habrían señalado que él era el líder de la organización y que tenía capacidad para facilitar envíos de droga por toneladas.

Posteriormente, CS-1 habría mantenido conversaciones directamente con Bell Fernández, tanto de manera presencial como por teléfono, para negociar una operación de distribución de cocaína.

Las autoridades aseguran que durante esos contactos el empresario manifestó que tenía los medios para exportar cocaína en grandes cantidades desde Costa Rica y que su organización podía proporcionar una muestra de la droga antes de concretar operaciones de mayor escala.

En febrero de 2023, siempre según la acusación estadounidense, un integrante de la organización habría entregado a CS-1 un kilogramo de cocaína en Costa Rica, por el cual se pagaron aproximadamente $6.000.

Meses después, en agosto de 2023, Bell Fernández se habría reunido nuevamente con la fuente confidencial en Costa Rica. Durante ese encuentro, presuntamente habló sobre la posibilidad de suministrar unos 700 kilogramos de cocaína y trasladarlos posteriormente hasta Nueva York.

Señalado como operador de una estructura internacional

Los fiscales estadounidenses indican que Bell Fernández también era propietario y operador de empresas dedicadas a la pesca comercial en Costa Rica.

Según el expediente, la organización habría controlado el movimiento de grandes cantidades de cocaína que ingresaban y transitaban por el puerto de Limón, considerado por las autoridades estadounidenses como un punto importante para el trasiego de droga con destino a Estados Unidos.

En noviembre de 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Bell Fernández. En aquella ocasión, las autoridades lo describieron como uno de los narcotraficantes más prolíficos y violentos de Limón y señalaron su presunta participación en la transformación de Costa Rica en un importante centro de tránsito de narcóticos.

Traslado a Nueva York

Bell Fernández permaneció aproximadamente 671 días detenido en Costa Rica mientras se resolvía el proceso de extradición.

Inicialmente, un tribunal de Limón rechazó la solicitud, pero la Fiscalía apeló la decisión y el caso llegó al Tribunal Penal de Goicoechea, que finalmente autorizó su extradición a Estados Unidos.

El pasado jueves, “Macho Coca” salió de la Unidad de Máxima Seguridad de La Reforma bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Fue trasladado esposado, con casco y chaleco antibalas, hasta una aeronave de la DEA que lo llevó hacia Estados Unidos, con una escala en Bahamas.

Antes de abandonar Costa Rica, Bell Fernández denunció presuntos malos tratos durante su permanencia en prisión. Estas acusaciones serán investigadas por la Fiscalía.

En Costa Rica no enfrentaba, según la información disponible, una causa penal por narcotráfico. Únicamente permanecía vinculado a un proceso por una supuesta sustracción de combustible de RECOPE, trámite que fue suspendido para facilitar su entrega a las autoridades estadounidenses.

Prisión preventiva en Estados Unidos

Este viernes, Bell Fernández compareció ante la jueza magistrada federal Valerie Figueredo, quien ordenó que permaneciera detenido preventivamente. El proceso quedó asignado al juez federal de distrito Dale E. Ho.

La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York y la DEA destacaron que la extradición representa un nuevo golpe contra una estructura que, según la acusación, habría movilizado toneladas de cocaína desde Colombia, utilizando Costa Rica como territorio de tránsito para posteriormente llevar la droga hacia Estados Unidos.

Las autoridades estadounidenses recalcaron que los cargos son acusaciones y que Bell Fernández se presume inocente mientras no sea declarado culpable por un tribunal.