Una severa controversia entre la exalcaldesa de San Carlos, Karol Cristina Salas Vargas, y sus hermanos rodea el fallecimiento de su madre, doña Lidia Vargas Espinoza, quien murió el pasado 24 de agosto en el Hospital San Carlos. El conflicto familiar impidió la inmediata realización de las honras fúnebres, provocando que los restos de la señora Vargas tuvieran que ser trasladados a la Sección de Patología Forense en San Joaquín de Flores, Heredia, donde permanecieron retenidos por cerca de dos semanas a la espera de una resolución formal.

El caso tomó trascendencia pública luego de que varios de sus hermanos, radicados en el extranjero, emprendieran viajes de urgencia hacia Costa Rica para despedirse de su madre. Es el caso de Diego Arturo Salas Vargas, quien viajó expresamente desde España tras enterarse del deceso, así como de otra hermana que se trasladó desde Canadá con el mismo propósito.
Sin embargo, al apersonarse al cantón de San Carlos para asistir a la vela y al sepelio, denunciaron haberse encontrado con un bloqueo absoluto. En declaraciones brindadas por Diego Salas al medio Garabito TV, la exalcaldesa —quien ejercía como la cuidadora principal de doña Lidia— pretendía llevar a cabo las honras fúnebres en estricta privacidad, excluyendo al resto de los hermanos e intentando proceder de manera directa con la cremación del cuerpo.

Tensión en vía pública y acciones legales
Ante la imposibilidad de establecer comunicación o alcanzar un acuerdo por la vía del diálogo —pese a las reiteradas llamadas y mensajes enviados a la exjerarca—, la tensión escaló hasta las redes sociales. En plataformas digitales comenzaron a circular videos que muestran discusiones e intercambios de palabras en la vía pública, donde los hermanos increpan a Karol Salas y a su esposo mientras estos se encontraban dentro de un vehículo, exigiéndole la entrega de la documentación para retirar el cuerpo y el derecho de despedir a su progenitora.

Frente al impedimento para velar a doña Lidia, los hermanos acudieron a los tribunales de justicia. Diego Arturo Salas interpuso una solicitud de Actuaciones Cautelares Anticipadas ante el Juzgado de Familia del II Circuito Judicial de Alajuela (Expediente ?26-001152-1302-FA?). En respuesta, la jueza Licda. María José Martínez Solano emitió un mandamiento extra urgente ordenando notificar en forma personal a la exalcaldesa para garantizar la intervención de la autoridad.

Acta formal y restricción judicial de 20 horas
A raíz de la resolución del Juzgado de Familia, las autoridades judiciales procedieron a coordinar con la Sección de Patología Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). El 4 de septiembre de 2026, a las 16:10 horas, se redactó el Acta Formal de Entrega de Cuerpo (Expediente 26-001644-0065-PE?, Autopsia 2026-02459?), mediante la cual se autorizó a Karol Salas el retiro de los restos, pero sujeta a un mandato estricto para resguardar los derechos del resto de sus hermanos:
Período de vela garantizado: Se concedió a la totalidad de los hijos de doña Lidia Vargas Espinoza un plazo común y continuo de 20 horas para verla, despedirse de ella y llevar a cabo los actos religiosos y fúnebres correspondientes.
Prohibición de disposición inmediata: Durante el transcurso de ese lapso de 20 horas queda prohibido realizar cualquier procedimiento de cremación, inhumación u otro acto de disposición definitiva sobre el cadáver. Transcurrido ese tiempo, cesará la restricción y los familiares podrán disponer finalmente de los restos conforme a la normativa legal y sanitaria.
A pesar de las declaraciones emitidas por sus hermanos en medios y la divulgación de los documentos judiciales, la exalcaldesa Karol Salas se ha mantenido al margen y no ha emitido ninguna postura ni declaración pública respecto a este diferendo familiar.
Imágenes de video de página : D’Costa Rica para El Mundo
