Río Frío de Sarapiquí. La propiedad donde fue capturado Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, uno de los delincuentes más buscados del país, se encuentra actualmente expuesta al vandalismo y al ingreso constante de personas e incluso se ha convertido en destino turístico de decenas de curiosos que desean saber el lugar exacto donde se refugiaba el delincuente.
Durante una visita al sitio se pudieron observar grafitis en las paredes de la vivienda, además del desmantelamiento de una parte del techo. También, según vecinos de la zona, algunas pertenencias que permanecían dentro de la casa habrían sido sustraídas.

Los lugareños aseguran que la propiedad ha sido visitada por todo tipo de personas desde que “Diablo” fue capturado. Incluso, señalan que el periodista Camilo Rodríguez habría ingresado al inmueble y escrito algunas leyendas en las paredes.
La situación genera preocupación debido a que, aunque existe un portón de acceso, este permanece cerrado de manera que no impide que curiosos lo suban y entren al terreno, que tiene una extensión superior a una hectárea.
Vecinos también cuestionan que el propietario del inmueble, quien aparentemente alquilaba la vivienda a “Diablo”, no se haya hecho presente para procurar una mayor protección de la propiedad.

La casa se encuentra en una zona relativamente aislada y alejada de otras viviendas, condición que facilita que personas ingresen al terreno sin ser detectadas.
El sitio donde terminó una persecución
La propiedad tiene además un importante valor dentro de la historia reciente de la lucha contra el crimen organizado en Costa Rica, pues fue precisamente en este lugar donde las autoridades lograron localizar y capturar a “Diablo”, después de años de permanecer prófugo.
El operativo estuvo marcado por un intenso intercambio de disparos en el que murió un hombre identificado con el alias de “Coco”, mientras que siete agentes resultaron heridos.
Tras el enfrentamiento, las autoridades consiguieron detener a “Diablo”, quien permaneció aproximadamente una década en condición de prófugo y era señalado por las autoridades de estar relacionado con numerosos hechos violentos.
Hoy, el inmueble que fue escenario de aquella captura permanece prácticamente sin protección, convertido en un punto de interés para curiosos y visitantes, pero también en blanco del vandalismo y del saqueo.

