SAN CARLOS, COSTA RICA — En una sesión cargada de fuertísimo reclamo político e institucional, el Concejo Municipal de San Carlos expuso el desorden administrativo que atraviesa la corporación municipal bajo la gestión del alcalde Juan Diego González, reprochándole la falta de planificación básica y decisiones presupuestarias arriesgadas.
El detonante del malestar generalizado entre los regidores radica en la incapacidad de la alcaldía para consolidar siquiera un organigrama certero e idóneo de la Municipalidad. A pesar de no contar con una estructura organizacional clara ni con estudios de eficacia administrativa que sustenten la medida, el jerarca pretende la creación e incorporación de 15 nuevas plazas. Aunque los distintos departamentos habían solicitado más de 100 una iniciativa que la totalidad del cuerpo edilicio catalogó como irresponsable y carente de respaldo financiero.
Durante la fiscalización, la totalidad de las bancadas coincidió en que resulta inaceptable solicitar un incremento de tal magnitud en la planilla sin datos prospectivos de eficiencia ni proyecciones de gasto sostenibles a mediano y largo plazo.
La posición unánime de los munícipes deja al descubierto la fractura en el liderazgo de González —quien además figura activamente como candidato del Partido Pueblo Soberano (PPSO)—, señalando que la actual administración ha priorizado compromisos de gasto sobre el ordenamiento interno de los procesos y la transparencia financiera del cantón.
Hasta el momento, los ediles han sido enfáticos en que no respaldarán incrementos en el aparato burocrático municipal mientras no existan análisis técnicos rigurosos que demuestren tanto la necesidad operativa como la viabilidad financiera de cada puesto proyectado.
