Conflicto familiar frena sepultura de madre de exalcaldesa de San Carlos: Karol Salas rompe el silencio tras 16 días

Doña Lidia Vargas Espinoza fue una mujer valiente y determinada, conozca la verdad!

Mis hermanos María, Sandra, Alexander y mi persona, quienes cuidamos y protegimos a nuestra mamá en su proceso de atención de salud y fallecimiento, nos sentimos muy dolidos de que una disposición judicial esté atropellando los derechos de nuestra mamá como persona, como mujer y como adulta mayor, ya que no se está respetando su integridad ni su voluntad.

El sistema judicial, específicamente el Juzgado de Familia de San Carlos, no consultó ni escuchó la voluntad de nuestra madre, no consultó a su familia cuidadora ni consideró lo autorizado por nuestra madre por escrito en documento avalado por institución pública, y entonces tomó decisiones para satisfacer intereses de otras personas que si bien tienen parentesco, no eran cercanas a nuestra mamá.

Nos duele y destroza como familia todo el abuso a nuestra madre que ha sido realizado por un grupo de hermanos utilizando mentiras, falsedades y violencia. Ellos con el afán de satisfacer sus propios intereses personales tuvieron la cruel e inconcebible idea de hacer una denuncia falsa, sin pruebas ni fundamento ante el OIJ, todo con el fin de tomar ellos el control y disponer del cuerpo de nuestra madre.

Esa fue la razón por la que el cuerpo de nuestra madre fue enviado a la Morgue judicial, y no satisfechos con tanto maltrato al cuerpo y la dignidad de nuestra madre, luego interpusieron múltiples recursos y alegatos judiciales y administrativos, más de diez trámites en total hasta el momento, tanto en el Juzgado Penal, Fiscalía, Juzgado de Familia y en la Morgue, para así atrasar los días y buscar la forma de impedir que nos entregaran el cuerpo de nuestra madre como ella misma lo dispuso. Le faltaron el respeto en vida a nuestra mamá y lo siguieron haciendo ahora que ella está fallecida.

Creemos firmemente que a una mamá se honra y respeta hasta el último momento, aún más si es adulta mayor, y lamentamos profundamente que en esta situación tan compleja y desbordada, los derechos y la voluntad de nuestra madre hayan sido atropellados por el Juzgadode Familia, ya que ella pidió absoluta reserva y privacidad dejando muy claros sus deseos y disposiciones tanto para atender su salud como su fallecimiento.

Esperamos que ninguna familia en Costa Rica tenga que pasar por el dolor de ver como un sistema judicial toma decisiones sin consultar a la familia cuidadora de una mamá, un papá, un abuelo…, provocando que ese ser querido sea atropellado en su integridad y voluntad, siendo utilizado como un objeto o trofeo para satisfacer intereses particulares, peor aún, los intereses de las mismas personas que en vida le agredían, de lo cual en nuestro caso hay sobrada evidencia, lo que tampoco quiso considerar la jueza del Juzgado de Familia de San Carlos cuando presentamos nuestra oposición y prueba a lo resuelto por la jueza.

Pedimos a Dios que nos dé fortaleza para enfrentar esta situación tan dolorosa y complicada. Siempre hemos sido respetuosos del sistema judicial y en todo momento hemos cumplido con lo dispuesto, aunque con el corazón roto por el respeto que siempre tuvimos para nuestra mamá a quien hemos honrando en todo momento.

Que siempre brille la justicia, la verdad y la paz, aún en los momentos de más dolor!

Karol Salas

Javier Carbajal Molina, abogado de Karol dijo qué no han podido ponerse de acuerdo con los hermanos por su agresividad y en el caso de Diego Salas , no quiso hablar con él para recibir el cuerpo ya, se le concedió el poder para entregarlo .

Salas reprochó una resolución de la jueza de familia de no respetar la voluntad de su madre tal como está lo indicó y conceder poder a los hermanos para velar el cuerpo

El contexto tras las declaraciones

Estas manifestaciones públicas de la exalcaldesa de San Carlos, Karol Salas Vargas, rompen un silencio de 16 días tras el fallecimiento de su madre, doña Lidia Vargas Espinoza, ocurrido el pasado 24 de agosto en el Hospital San Carlos. La postura enviada por la exjerarca responde a la severa disputa familiar y judicial que mantiene atrapados los restos de su progenitora en las instalaciones de la Sección de Patología Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en San Joaquín de Flores, Heredia.

Mientras Salas argumenta haber actuado según los deseos expresos y por escrito de doña Lidia en coordinación con sus hermanos cuidadores, del otro lado de la pugna se encuentra su hermano Diego Arturo Salas Vargas —recién llegado desde España— junto a otros familiares. Diego ha permanecido a las afueras de la medicatura forense exigiendo la entrega del cuerpo para darle sepultura, acusando trabas administrativas por parte de la exalcaldesa.

Aunque el Juzgado de Familia del II Circuito Judicial de Alajuela concedió un margen a Diego Salas y sus allegados para despedirse, los trámites formales para el retiro de los restos recaen en la representación legal de la exjerarca. Entre múltiples recursos planteados por ambas partes ante el Juzgado Penal, Fiscalía y la Morgue, la falta de consenso mantiene el trámite paralizado y los restos sin sepultar.