José Flores, vecino de Sardinal de Carrillo, Guanacaste, volvió a colocar a Costa Rica en el radar internacional por una historia que desafía los límites de la longevidad.
El caso del costarricense fue destacado por The Washington Post, que puso su atención en este hombre de 119 años que podría convertirse en el hombre más longevo del mundo.
Flores nació, según los registros oficiales costarricenses, el 11 de julio de 1907. Actualmente vive en una humilde vivienda de madera en la comunidad de Obandito, en Sardinal, una zona cercana a la reconocida Zona Azul de la península de Nicoya.
Sin embargo, aunque documentos del Registro Civil y registros religiosos respaldan su fecha de nacimiento, todavía falta superar el proceso de verificación internacional para que su edad sea reconocida oficialmente a nivel mundial. (Reuters?)
Especialistas e investigadores de la longevidad han recopilado documentos históricos que deberán ser examinados por organismos internacionales antes de determinar si Flores puede ingresar oficialmente a los registros de los supercentenarios.
De confirmarse su edad, el costarricense desplazaría como hombre vivo más longevo a cualquier otro candidato actualmente reconocido y protagonizaría un nuevo capítulo de la extraordinaria historia de longevidad de la península de Nicoya.
La vida de Flores ha transcurrido entre el trabajo campesino, una alimentación tradicional y fuertes vínculos familiares. Su familia atribuye buena parte de su longevidad a una vida sencilla y activa.
Por ahora, el mundo espera la certificación. Si los documentos superan la revisión internacional, Costa Rica podría tener en su territorio al hombre más longevo del planeta.
? Fuente: The Washington Post
