SAN CARLOS, ALAJUELA — Tras 18 agónicos días de disputa legal e incertidumbre, la pesadilla de la familia Salas Vargas llegó a su fin. Un juez del Juzgado de Familia resolvió retirar la potestad para el retiro del cuerpo a la exalcaldesa de San Carlos, Karol Salas, y le otorgó el derecho de gestionar los exequias a su hermano Ricardo, según confirmó Diego Salas Vargas.
Con esta decisión judicial, la familia finalmente podrá retirar los restos de su madre, doña Lidia Vargas Espinoza, de 85 años, de la Sección de Patología Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en San Joaquín de Flores, donde permanecía desde finales de agosto. Se espera que en el transcurso del día el cuerpo sea trasladado a San Carlos para su respectiva velación y entierro, una ceremonia en la que, según afirmaron sus hijos, toda la familia —incluida la exalcaldesa— podrá participar para darle el último adiós.
Un largo calvario marcado por el choque familiar
El conflicto comenzó el pasado 24 de agosto, cuando doña Lidia falleció en el Hospital San Carlos. Al día siguiente, el OIJ intervino para retirar el cuerpo tras una denuncia penal presentada para investigar las causas del deceso. Aunque los exámenes forenses concluyeron el 27 de agosto y el cuerpo quedó liberado para sus honras fúnebres, una intensa batalla de recursos legales entre dos bandos de hermanos bloqueó la autorización judicial para su entrega.
Por un lado, Diego Salas —quien viajó desde España— y otros cuatro hermanos acusaban la falsedad e invalidez de presuntos documentos presentados sobre las voluntades de la difunta. Por otro lado, Karol Salas y tres hermanos sostenían que defendían las disposiciones escritas que dejó su madre en vida. La tensión escaló a tal nivel que el caso llegó a oídos de Casa Presidencial, mientras la audiencia definitiva, inicialmente aplazada por fallas técnicas el pasado jueves, finalmente concretó el cambio de poder en favor del bando familiar representado por Ricardo y Diego.
Con la resolución firme, doña Lidia abandona el frío de la morgue judicial para descansar en paz en su tierra natal junto a sus seres queridos.
