3 menores sospechosos de triple homicidio en Río Cuarto: al parecer los habían reclutado para delitos

Los detenidos tienen edades entre 15 y 17 años. El caso reaviva la alerta sobre la escalada de delincuencia en el país y la introducción de menores en estructuras criminales.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de San Carlos detuvo a 11 personas durante un operativo realizado en La Tabla de Río Cuarto, como parte de las pesquisas por el triple homicidio ocurrido la noche del martes 22 de setiembre en Santa Rita de Río Cuarto, Alajuela.

Entre los detenidos se encuentran dos menores de 15 y 17 años y una adolescente de 16 años, además de ocho hombres adultos, cuyos apellidos fueron identificados como Cascante, de 22 años; Sibaja, de 18; Núñez, de 18; Carranza, de 21; Orozco, de 23; Chavarría, de 28; Espinoza, de 32; y Bustos, de 25 años. Por tratarse de personas menores de edad, sus identidades no son divulgadas.

El operativo comenzó la noche del miércoles, cuando agentes judiciales realizaron vigilancias sobre una vivienda ubicada en La Tabla. Según explicó Vladimir Muñoz, subdirector interino del OIJ, los investigadores observaron la salida de un vehículo y coordinaron con la Fuerza Pública para interceptarlo.

En ese momento fueron detenidos dos menores y tres jóvenes adultos. A estas personas se les habría decomisado un arma calibre 9 milímetros.

Posteriormente, durante la mañana del jueves, fue detenido un hombre de apellido Carranza, quien salió de la propiedad en una motocicleta. Según el reporte policial, llevaba varias dosis de cocaína.

Alrededor de las 11 a. m., agentes del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) ingresaron a la vivienda. Las autoridades tenían información de que en el inmueble se encontraban varias personas que habrían estado manipulando armas largas. Al notar la presencia policial, algunos de los sospechosos intentaron escapar por la parte trasera de la propiedad, hacia una zona de cultivo de piña. Allí fueron detenidos.

En el lugar, los investigadores localizaron varias bolsas plásticas que contenían armas de fuego, entre ellas dos armas automáticas, incluyendo un AR-15, además de chalecos balísticos y motocicletas.

Tres muertos y un herido

El operativo está relacionado con la investigación del ataque armado ocurrido en Santa Rita, donde murieron Pedro Dávila Dávila, de 65 años; Reyna Dávila Pérez, de 47; y Bayron Salazar Pérez, de 31 años. Un cuarto hombre, de apellidos Solano Hernández, resultó herido y fue trasladado al Hospital San Carlos.

La principal hipótesis que maneja el OIJ apunta a que el triple homicidio estaría relacionado con un asunto de drogas, aunque la investigación continúa y será la Fiscalía la que determine la situación jurídica de las personas detenidas.

Las autoridades también investigan si las armas decomisadas durante el allanamiento corresponden a las utilizadas en el ataque.

Los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público mientras avanzan las diligencias judiciales para determinar el grado de participación que habría tenido cada uno en los hechos.

Menores reclutados: una tendencia en aumento

La detención de tres adolescentes en este caso no es un hecho aislado. Las autoridades han advertido de manera reiterada sobre el reclutamiento de menores por parte de estructuras criminales en Costa Rica.

El ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, afirmó que el crimen organizado está utilizando menores dentro de sus estructuras y advirtió sobre la participación de adolescentes en actividades relacionadas con el sicariato. «Un menor de edad que es sicario entiende lo que está haciendo y es una persona que ya cruzó una línea. Es una persona que le hace daño a la sociedad», declaró Campos.

El fenómeno no es nuevo. En 2023, el entonces ministro de Seguridad, Mario Zamora, y el exdirector del OIJ, Randall Zúñiga, ya habían advertido sobre la detección de menores de 12 y 13 años vinculados con actividades de sicariato, particularmente en zonas de mayor vulnerabilidad social.

Los expertos señalan que los grupos criminales consideran a los menores como «mano de obra barata», fácilmente «desechables» y que se exponen a penas muy bajas en comparación con un adulto. Adolescentes de entornos vulnerables son los principales objetivos de estas redes delictivas, y factores como pobreza, violencia familiar y exclusión educativa facilitan su captación.

Escalada de violencia en el país

El triple homicidio de Río Cuarto forma parte de los nueve casos de homicidios triples registrados durante 2026, que dejan un total de 27 víctimas, según datos del OIJ. Los homicidios dobles, por su parte, pasaron de 40 casos en 2025 a 50 en el mismo período de 2026, un aumento del 25%.

A nivel nacional, Costa Rica contabiliza 590 homicidios en lo que va de 2026, lo que representa 43 asesinatos menos en comparación con el mismo período del año anterior. El Gobierno atribuye parte de esta violencia a disputas entre organizaciones criminales que buscan recuperar territorios y asumir el control de estructuras vinculadas al narcotráfico.

El ministro de Seguridad, Gerald Campos, señaló que de las víctimas registradas, 416 tenían antecedentes, y que 16 personas murieron durante intervenciones de ciudadanos o policías que repelieron ataques.

Respuestas institucionales

Como parte de las acciones de prevención, algunas municipalidades han impulsado planes piloto dirigidos a niños, adolescentes y jóvenes de comunidades consideradas vulnerables. En Cartago, por ejemplo, el proyecto se desarrolla en conjunto con el Ministerio de Educación Pública, el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia, el Instituto Mixto de Ayuda Social, el Patronato Nacional de la Infancia y el Ministerio de Seguridad Pública, con el objetivo de ofrecer alternativas a través de actividades deportivas, culturales y recreativas.

Sin embargo, las autoridades reconocen que el problema está diagnosticado pero que la respuesta institucional aún es insuficiente. Especialistas advierten que el reclutamiento de menores por parte del crimen organizado ha dejado de ser una sospecha para convertirse en una cifra letal, y que la falta de una estadística específica en Costa Rica sobre procesos judiciales que involucren a menores reclutados dificulta dimensionar con precisión el fenómeno.


ISan José, 25 de setiembre de 2026