“El Agachado” sigue prófugo y exhibiría en redes vehículos y pertenencias robadas, mientras crece la frustración en Sarapiquí y Guápiles

El OIJ mantiene un equipo especial dedicado a localizar a Edward Sánchez Agüero, señalado como presunto líder de una banda vinculada con robos violentos. Víctimas aseguran haber reconocido entre sus publicaciones artículos que les fueron sustraídos.

Por Gerardo Quesada A. | El Norte Hoy

Las fotografías y los videos publicados en redes sociales se han convertido en una nueva fuente de indignación para algunas víctimas de los violentos asaltos investigados en Sarapiquí y Guápiles. Mientras esperan que las autoridades den con el paradero de los sospechosos, aseguran haber visto en internet objetos y vehículos que reconocen como parte de lo que les fue robado.

Entre los nombres que aparecen en el centro de las investigaciones figura Edward Sánchez Agüero, conocido como alias “El Agachado”, a quien el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) señala como presunto líder de una estructura criminal vinculada con asaltos a viviendas y robos de vehículos.

El sospechoso permanece sin ser localizado, pese a los operativos y las diligencias efectuadas por las autoridades judiciales. Según las publicaciones y denuncias conocidas, su actividad en redes sociales habría alimentado la frustración de personas afectadas por los hechos investigados.

Uno de los casos que refleja esa preocupación es el de un ganadero que denunció haber sido víctima de un violento asalto en Horquetas de Sarapiquí. Según relató a medios de comunicación, después del ataque observó publicaciones en las que identificó pertenencias que le habían sustraído, entre ellas una pulsera de oro y un vehículo.

El testimonio fue divulgado por TVN Canal 14 el pasado 2 de octubre. La víctima aseguró que, además de las pérdidas materiales, continuaba viviendo con temor por las amenazas que denunció haber recibido.

Una Toyota Hilux blanca entre los señalamientos

Otro de los hechos que ha generado comentarios en la zona corresponde a una Toyota Hilux blanca que, según la información recibida por este medio, habría sido robada a un vecino de Naranjo.

La versión señala que el vehículo habría aparecido posteriormente en publicaciones relacionadas con “El Agachado”. Sin embargo, para establecer de manera concluyente que se trata del mismo automotor y determinar quién lo conducía, es necesario corroborar las imágenes, los datos de identificación del vehículo y la denuncia correspondiente.

La verificación resulta fundamental porque una fotografía en redes sociales puede constituir una pista para los investigadores, pero no demuestra por sí sola la participación de una persona en un robo.

Aun así, para las víctimas que reconocen sus pertenencias en publicaciones ajenas, estas imágenes representan un motivo adicional de preocupación y la sensación de que sus casos continúan sin resolverse.

El OIJ pide paciencia: “Hay que detenerlo con pruebas”

El director general del OIJ, Michael Soto, reconoció la frustración que experimentan los habitantes de Sarapiquí y Guápiles ante los delitos por los cuales se investiga a la organización.

El jerarca confirmó que un grupo de investigadores trabaja en la localización de Sánchez Agüero y explicó que la detención debe sustentarse en elementos probatorios que permitan vincularlo con los hechos denunciados.

“Estamos haciendo lo posible para detenerlo. Hay un grupo trabajando en eso. Entiendo la frustración de la comunidad debido a los hechos por los cuales se le investiga. Es cuestión de tiempo, porque además hay que detenerlo con pruebas y así poder ligarlo a los hechos denunciados”, manifestó Soto, según declaraciones publicadas por El Norte Hoy el 23 de octubre.

La posición del jerarca pone de relieve uno de los principales retos de la investigación: no basta con ubicar al sospechoso, sino que también se requiere reunir y consolidar las pruebas necesarias para sustentar los cargos que eventualmente presente el Ministerio Público.

Una banda señalada por alrededor de 140 robos

De acuerdo con la información difundida sobre la investigación, la estructura criminal presuntamente liderada por Sánchez Agüero estaría vinculada con aproximadamente 140 robos a viviendas y otros hechos delictivos en sectores de Sarapiquí y Guápiles.

Los señalamientos también incluyen posibles actividades relacionadas con el narcomenudeo y las extorsiones. Estas atribuciones deben entenderse como parte de las líneas de investigación y no como delitos judicialmente acreditados contra el sospechoso.

Los relatos de varias víctimas describen una modalidad particularmente violenta: grupos de hombres armados que irrumpen en propiedades, someten a sus ocupantes y se llevan vehículos, dinero, joyas y otros artículos de valor.

En uno de los casos divulgados, la víctima aseguró que siete sujetos lo encañonaron, lo mantuvieron atado y con la cabeza cubierta durante varias horas, mientras lo golpeaban y amenazaban.

Este tipo de testimonios ayuda a dimensionar el impacto que los hechos denunciados tienen sobre las familias afectadas, más allá de las pérdidas económicas. Para quienes han vivido estos ataques, el temor puede continuar incluso después de que los asaltantes abandonan la propiedad.

Los vehículos robados también aparecen en las investigaciones

La posible utilización de Sarapiquí y Guápiles para trasladar o mantener vehículos sustraídos en otras regiones también ha sido objeto de operativos policiales.

El pasado 2 de octubre, Repretel informó sobre una intervención conjunta en la que agentes judiciales decomisaron tres vehículos con aparentes alteraciones en sus señas y marcas. Durante el operativo, además, se consultaron 37 automotores para verificar posibles denuncias de robo o irregularidades.

Estas diligencias evidencian que la investigación no se limita a localizar a personas sospechosas, sino que también procura identificar vehículos, recuperar bienes y establecer posibles conexiones entre diferentes hechos delictivos.

Vecinos esperan resultados

La permanencia del sospechoso fuera del alcance de las autoridades mantiene la preocupación entre habitantes de comunidades afectadas por los asaltos. Para quienes han denunciado estos hechos, cada nueva publicación que consideran relacionada con sus pertenencias reaviva el temor y las preguntas sobre el avance de las investigaciones.

No obstante, la responsabilidad de determinar si los vehículos, joyas u otros artículos exhibidos en redes sociales proceden de actividades ilícitas corresponde a las autoridades, mediante la verificación de las denuncias y la recopilación de pruebas.

Mientras tanto, el OIJ mantiene el llamado a la ciudadanía para aportar información que permita localizar a Edward Sánchez Agüero.

Quienes dispongan de datos relevantes pueden comunicarse de manera confidencial y gratuita con el Organismo de Investigación Judicial al 800-8000-645.

La expectativa de las comunidades es que las investigaciones permitan esclarecer los hechos denunciados, recuperar las pertenencias de las víctimas y llevar ante la justicia a quienes resulten responsables.