Fundador del PAC cuestiona a Rodrigo Chaves, Laura Fernández, Pilar Cisneros y al ministro de Justicia por sus formas de comunicación y advierte sobre el deterioro de la convivencia democrática.
El fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, lanzó fuertes críticas contra el estilo de comunicación política del chavismo costarricense, al que calificó como una estrategia de confrontación que, a su criterio, contribuye al deterioro de la convivencia democrática y a la deslegitimación de las instituciones.
En un artículo de opinión, Solís cuestionó directamente al expresidente Rodrigo Chaves, a la presidenta Laura Fernández, a la diputada oficialista Pilar Cisneros y a varios integrantes del Gobierno, al considerar que sus expresiones públicas van más allá de una cuestión de modales y responden a una forma de ejercer el poder político.
“El estilo comunicativo del chavismo costarricense […] no constituye una simple falta de modales o una ‘manera de ser’ excéntrica”, señaló el exdiputado.
Según Solís, este tipo de comunicación constituye un instrumento de polarización que normaliza la agresión verbal, debilita el respeto entre sectores políticos y convierte el insulto en una herramienta de confrontación gubernamental.
El fundador del PAC sostuvo que una parte del electorado ha tolerado e incluso celebrado esas conductas, lo que, en su opinión, evidencia un problema más profundo que trasciende las diferencias de personalidad entre los dirigentes.
“Cuando la grosería se repite, se sistematiza, se recomienda u ordena a los subalternos y se convierte en el vehículo principal de la comunicación gubernamental, ya no estamos ante un rasgo de personalidad: estamos ante una estrategia de poder”, manifestó.
Cuestiona el estilo de Laura Fernández y Pilar Cisneros
Las críticas de Solís también alcanzaron a la presidenta Laura Fernández, a quien señaló de mantener y amplificar el estilo de comunicación que atribuye al chavismo.
A criterio del exdiputado, la mandataria recurre a expresiones punzantes y a la ridiculización de quienes cuestionan sus posiciones, con el propósito de proyectar una imagen de firmeza política.
Sobre la diputada Pilar Cisneros, Solís la describió como una de las principales voceras de esa forma de confrontación y cuestionó sus declaraciones contra integrantes del Poder Judicial y periodistas.
En particular, se refirió a los calificativos que, según indicó, Cisneros ha dirigido contra el fiscal general de la República, Carlo Díaz.
Solís sostuvo que la reiteración de expresiones ofensivas contra funcionarios públicos puede afectar su reputación y desplazar la discusión sobre los cuestionamientos de fondo.
En su análisis, el problema no radica únicamente en las palabras utilizadas por los dirigentes, sino en la repetición de ese comportamiento y en su incorporación a la comunicación política cotidiana.
Critica al ministro de Justicia por video en una cárcel
Otro de los blancos de las críticas fue el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, por un video grabado en un centro penitenciario de Puntarenas y titulado “Los jachudos van directo al Cacco”.
Solís cuestionó el trato que, según su descripción, el jerarca dio a personas privadas de libertad durante la grabación. Entre las expresiones reproducidas en el artículo figuran: “¿De qué te reís?”, “Saquen a ese mae” y “Que le quede de lección al resto”.
El exdiputado también criticó la respuesta que atribuyó al ministro ante los cuestionamientos por su comportamiento: “Es mi forma de ser, amigo”.
Para Solís, utilizar una posición de autoridad para humillar o intimidar a personas que se encuentran bajo custodia estatal no representa valentía, sino una conducta comparable con el acoso escolar.
El fundador del PAC advirtió que ese tipo de actuaciones puede contribuir a normalizar el hostigamiento cuando proviene de figuras que ocupan puestos de poder.
Además, cuestionó la contradicción que observa entre ese comportamiento y las manifestaciones religiosas de integrantes del Gobierno, quienes, según señaló, suelen presentarse públicamente como defensores de valores cristianos.
Advierte sobre la normalización de la agresión verbal
En la parte final del fragmento de su artículo, Solís insistió en que el principal problema no está en una frase aislada, sino en la aceptación social de ese tipo de expresiones como parte habitual de la política costarricense.
“Lo más grave del chavismo no es cada frase individual, por repugnante que sea. Lo grave es la normalización”, concluyó.
Las declaraciones constituyen un nuevo cuestionamiento al estilo de comunicación del oficialismo y colocan en el centro del debate el uso del lenguaje desde el poder, el respeto hacia las instituciones y los límites de la confrontación política en una democracia.
Las afirmaciones corresponden a la valoración política de Ottón Solís, expuesta en su artículo de opinión.
