Una requisa en el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) dejó al descubierto armas improvisadas, utensilios modificados y otros artículos prohibidos dentro de una de sus naves.
Ni siquiera en el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO), diseñado para albergar a privados de libertad considerados de alta peligrosidad, parecen desaparecer las prácticas para fabricar y esconder objetos prohibidos.

Una inspección realizada el pasado sábado por oficiales de la Policía Penitenciaria permitió descubrir una serie de artículos irregulares en uno de los dormitorios de la nave cuatro.
Entre lo decomisado figuran objetos de uso cotidiano que habían sido modificados para convertirlos en potenciales armas, así como piezas metálicas aparentemente desprendidas de la infraestructura del centro penitenciario.

El inventario de lo encontrado incluye:
- Siete cucharas plásticas afiladas, modificadas para utilizarlas como objetos punzocortantes.
- Un arma blanca artesanal, confeccionada con un fragmento de vidrio al que le colocaron una empuñadura de papel.
- Un pedazo de metal angular, aparentemente desprendido de uno de los camarotes.
- Un frasco de vidrio que presuntamente contenía medicamentos.
- Diez almohadas hechizas, además de tiras de cobijas.
- Una aguja artesanal de alambre, que aparentemente era utilizada para labores de costura.
El hallazgo vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta la seguridad penitenciaria, incluso dentro de un establecimiento concebido precisamente para reforzar los controles y restringir las posibilidades de que los privados de libertad fabriquen o mantengan objetos peligrosos.
La Policía Penitenciaria indicó que continuará realizando inspecciones, recorridos y controles en dormitorios, pasillos y pasarelas para detectar y retirar cualquier artículo que represente un riesgo para la seguridad.
La pregunta que queda sobre la mesa es cómo lograron los privados de libertad introducir, conservar o fabricar estos objetos dentro de un centro penitenciario de alta contención, donde precisamente se supone que los controles deben ser rigurosos.
